Y llegó el día. Hoy conoceremos a ciencia cierta los entresijos de la banca europea. El BCE publicará los resultados de las 129 entidades comunitarias a las que ha sometido a los test de estrés, mientras que la EBA, por su parte, ofrecerá los resultados de 150 bancos, pues al listado del Banco Central añade a las entidades británicas y las filiales de otros países.


Un total de 3.720.000 millones de activos y el 58% de todas las entidades europeas han sido analizados (aquellas con balances superiores a los 30.000 millones). Ojo porque aquí ha levantado ampollas que el sistema de cajas alemán, los conocidos como Landesbanks, han quedado al margen de las evaluaciones del BCE, lo que también deja en manos del Bundesbank su auditoría y control (lo que chocha de frente con la idea de la implantar un regulador europeo único). De hecho, según José Luis Cárpatos, analista independiente y colaborador de Estrategias de Inversión, se muestra crítico en este punto y dice que  "nadie mira los bancos alemanes esperando que haya suspensos, porque están tapados con una lona para que no se vea lo que hay dentro".

A las 12:00 hora central europea el BCE publicará los resultados de las pruebas de estrés en su web, poco después el Banco de España ofrecerá traducidos los resultados de los bancos nacionales.

Con las cifras sobre la meda, el BCE dará una rueda de prensa a partir de las 12:30 que podrá seguir a través de la web del organismo. Al acabar la autoridad bancaria europea, el BdE también ha convocado a la prensa para comunicar sus impresiones sobre la fotografía de los bancos españoles.

En las últimas semanas se ha barajado que entre 11 y 25 entidades europeas suspenderían las pruebas, es decir, que su capital de primera calidad no llegará a un 8% en el escnario base, o no alcanzará el 5,5% en el escenario adverso. ¿Qué pasará con estos bancos? Que tendrán un margen de dos semanas para presentar propuestas acerca de distintos mecanismos que les garanticen aumentar su capital, cubrir los déficits y elevar su solvencia para evitar cualquier envite por el empeoramiento del escenario económico.

Las deficiencias identificadas en la revisión de calidad de activos en el escenario de tensión base tienen que estar cubiertas a finales de abril de 2015, mientras que el plazo para cubrir los déficits identificados en el escenario más adverso tienen que estar finiquitados a finales de julio de 2015. Los resultados se tendrán en cuenta en la supervisión del día a día por el BCE a partir de noviembre (MUS). En particular, los resultados se tendrán en cuenta en la evaluación continua de los riesgos de los bancos, de sus mecanismos de gobernanza y su situación de capital y liquidez.

No obstante, según un informa de think tank Bruegel apenas el 8% de los bancos examinados tengan que ampliar capital después de los AQR, teniendo en cuenta que en estos meses los bancos europeos habrían ampliado capital en poco más de 52.000 millones.

Otras de las claves de estos test está en el riesgo que se atribuya a la deuda soberana que tienen en sus balances, que supone en total más de un billón de euros.

En cambio, hay que tener en cuenta que el BCE, a última hora, y para homogeneizar criterios con Francia y Alemania, decidió exigir que se descontara del capital el impacto positivo de los fondos de comercio. Esta medida ha provocado que de media, los bancos españoles bajen su ratio final de capital en los test de estrés entre 30 a 40 puntos básicos

No así los créditos fiscales (DTA en sus siglas en inglés) que se tienen en cuenta en la suma de la solvencia de las entidades. Así pues, se podrán apuntar más de 30.000 millones de euros en activos fiscales diferidos.