Las acciones de EEUU repuntaron con fuerza el jueves después de dos días consecutivos de caídas, el miedo de los inversores a la subida de tipos de la Fed se relajaba tras conocerse unos decepcionantes datos en las cifras de ventas minoristas del país. 

El consenso de analistas esperaba un aumento hasta el +0,3%, el dato final mostraba que las ventas al por menor caían en febrero hasta el -0,6% y marcaban así el tercer mes consecutivo de caídas. Las ventas minoristas es uno de los datos que más pondera en el Producto Interno Bruto de Estados Unidos y fue suficiente para cambiar las expectativas entre los inversores y barajar la posibilidad de que la Fed podría retrasar la subida de tipos de interés.

Aunque el dato macro sobre el informe de empleo del pasado viernes fue mucho mejor de lo esperado, otros indicadores, como inventarios y los pedidos a fábrica apuntan, junto con las ventas minoristas a una desaceleración. Eso ha provocado un nuevo debate entre analistas e inversores sobre el calendario de la primera subida de tipos desde 2006.

El S & P 500 se revalorizo un 1,3% tras marcar un cierre diario en los 2,065.95 puntos, nueve de sus 10 sectores principales cerraron con ganancias. El sector financiero lideraba las subidas tras los positivos resultados de los test de estrés de la Reserva Federal. El Dow Jones Industrial subía un 1,47% y recuperaba 259 puntos después de cerrar en 17,895.22 enteros, 26 de las 30 compañías que componen el índice acabaron cerrando en terreno positivo. Ambos índices se anotaban su mayor subida desde el 3 de febrero.

Desde el punto de vista técnico también comparten escenario, tanto el S&P 500 como el Dow Jones están tanteando esta semana el nivel de soporte-resistencia que separa las pérdidas de los beneficios anuales. Fíjense en el grafico diario del S&P, en la zona de los 2.050 puntos hay un nivel técnico de precios donde terminó cerrando el mayor índice del mundo el 31 de diciembre de 2014.

Durante 2015, este nivel ha funcionado cómo zona de resistencia hasta que fue perforado al alza el pasado 10 de febrero, a continuación, se inició un impulso alcista que llevó al S&P 500 a marcar nuevos máximos históricos ligeramente por encima de los 2.100 puntos.

Observen, cómo el índice estadounidense se ha movido desde principios de año en un rango lateral comprendido entre el comentado nivel de resistencia y el soporte situado en torno a los 1.980 enteros. Este es el nivel que separa la senda alcista de la bajista en el corto plazo. A largo plazo, la tendencia de fondo seguirá siendo alcista mientras conserve los 1.800 puntos, donde se marcaron mínimos el pasado mes de octubre y por donde pasa su línea de directriz alcista trazada en el gráfico semanal.

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