El crecimiento económico en EEUU y  la coyuntura  global no creo que vaya a ser suficiente para que la FED suba 75 puntos básicos el próximo año.

Esta semana se conocerá la revisión del tercer trimestre del PIB 3,3%, entre otros datos. ¿Cuáles serán las claves de esta semana?

El dato de PIB es muy importante porque muchos factores dependen de ellos, como la política monetaria.

Así mismo es muy importante seguir pendientes de los resultados corporativos. 172 compañías de las 500 del SP500 están reportando. La semana pasada reportaron 68 compañías con buenos resultados y sorpresas positivas sobre todo en el sector de utilidades.

También es importante la Reunión del BCE dónde se espera que Mario Draghi anuncie el fin de la compra de activos aunque mantenga los tipos de interés bajos.

 

Por último, también estaremos pendientes de la decisión de SP sobre la calificación de riesgo de Italia, después de que Moodys lo hiciera la semana pasada.

 

¿Qué previsión mantiene para los mercados esta semana?

Esperamos que los resultados corporativos sigan siendo positivos y eso anime el sentimiento de los mercados después de los últimos recortes.

 

¿Qué valoración hace sobre la decisión de la FED de seguir subiendo los tipos de interés el año que viene?

Se espera que siga subiendo los tipos y normalizar este crecimiento, pero si revisamos el dot plot (la gráfica que muestra la expectativa de la Reserva Federal) se proyecta que subiría tres veces, lo cual si veo difícil porque el crecimiento económico que estamos observando en EEUU y también la coyuntura a nivel global, creo que no va a dar lo suficiente para que la FED suba 75 puntos básicos el próximo año.

 

¿Cree que vamos a tener una nueva crisis en dos tres años como alertan algunas voces?

Pueden pasar muchas cosas. Sí veo que de aquí al año que viene el crecimiento va a ser menor, quizá del 2.1% en 2019 y después menores del 2% como crecimiento real en EEUU.

No veo elementos para creer que venga una crisis de la magnitud de la de 2008, como afirman algunos titulares sensacionalistas. No tenemos una economía tan apalancada ni en EEUU ni a nivel global.

 

¿Seguirá bajando la tasa de desempleo?

Se va a mantener por debajo del 5%, los números de nóminas se van a mantener por encima de 130 mil empleos en los próximos 6 meses al menos ( que es lo mínimo que necesita EEUU para mantener la tasa de empleo estable).

 

En cuanto al conflicto con China ¿qué previsiones maneja?

No se va a resolver en el corto plazo, años o meses. China, en particular, está esperando las elecciones de mitad de legislatura para ver qué nivel de empoderamiento tiene Trump con la rama legislativa para llevar a cabo sus objetivos.

Estamos esperando la imposición de ciertas tarifas. Se espera que hasta finales de noviembre principios de diciembre en la reunión del G20 no tengamos avances en las conversaciones. Este es un tema que va durar tiempo y es imposible determinar cuándo va a terminar.

 

¿Qué valoración hace de los resultados corporativos conocidos la semana pasada? A Netflix le fue muy bien y a IBM que no le fue tan bien…

Vimos signo mixto en el sector financiero, pero en general fueron buenos con crecimiento en ingresos y utilidades.

En el caso de las tecnológicas la transformación que está teniendo el sector. Por un lado vemos a Netflix cuyo objetivo es acaparar toda la industria de medios y tuvo más de 6 millones de suscriptores nuevos fuera de EEUU y más de un millón de suscriptores nuevos en EEUU.

Luego vemos a compañías más clásicas como IBM que no ha logrado mostrar un crecimiento en la venta de servidores, en un momento en el que la reinvención pasa por la nube. A consecuencia de esto sus cifras han descendido.

 

En Argentina también hemos conocido que el IPC ha subido un 40,5%, en tasa interanual en septiembre ¿Cómo ve la situación en los países emergentes?

Esto fue consecuencia de la tormenta perfecta meses atrás, en los que aumentó la tensión sobre el régimen fiscal y las dudosas políticas monetarias de países como Turquía o Argentina.

Creo que el nuevo presidente del Banco Central está haciendo un buen trabajo y como consecuencia el peso argentino que estaba a niveles superiores a 40 en relación con el dólar, ahora está empezando a mostrar estabilidad por debajo de los 38 pesos por dólar.

 

Y ¿en Brasil?

Sería muy buena noticia para los mercados que Bolsonaro saliera vencedor, con un buen equipo económico que lo respalda