Hoy se celebra la segunda subasta de préstamos del BCE con vencimiento dos años y un tipo de interés del 1%. El mercado espera que se adjudique entre 500.000 millones y un billón de euros.

La principal razón de este préstamo es estabilizar el sistema bancario europeo, pero la razón real es financiar a corto plazo a los gobiernos periféricos a precios muy por debajo de los que deberían de pagar si no existiese este sistema. El método es simple, se permite entregar en diferentes proporciones, como garantía de los préstamos que se solicitan, todo tipo de papel. De esta forma, se pueden descontarefectivamente casi el 100% de una cartera, siempre que esté compuesta de deuda de países zona euro con un rating mínimo de A y un vencimiento no superior al año, o el 92,5% para aquellos instrumentos financieros de la misma categoría pero vencimientos entre 7 y 10%. Las consecuencias inmediatas del sistema previsto son:

- Se han reducido los tipos de interés en todos los tramos de la curva, desde los periodos cortos, seis meses, a los largos, treinta años. Las ganancias que se obtienen están en relación directa con el vencimiento del activo. A mayor vencimiento más rentabilidad, y por tanto más margen financiero para el banco que usa el sistema.

- Las entidades financieras, en teoría, con este sistema ganan liquidez que en una determinada proporción deberían volver a inyectar al sistema. En la práctica lo único que se ha generado son enormes beneficios, convalidando el sistema una de las estrategias más antiguas de especulación el cash and carry.

¿Son suficientes los objetivos conseguidos con el sistema creado que mañana se repite? La respuesta es fácil. No. Por muchas razones, pero a bote pronto se nos ocurre porque sólo ganan con la medida banqueros y políticos.