Ángel Alonso, de Optimal financial Planner, habla sobre lo fundamental que es tener una buena planificación financiera patrimonial en estos días y de la importancia del testamento.
¿Qué es la planificación financiera patrimonial

Es un estudio sobre la situación financiera actual de cada familia en relación a cuatro pilares básicos que son las fuentes de ingresos, el patrimonio, la planificación de la jubilación y la organización de las jubilaciones. Consideramos que es la línea ascendiente de cualquier persona. Esto es la línea ascendente de cualquier persona. Todos necesitamos generar ingresos que nos permitan acumular un patrimonio con el paso del tiempo. Este patrimonio nos debe ayudar a mantener este nivel de vida deseado en la jubilación y la parte que no necesitemos para la jubilación tendremos que ver de qué forma la organizamos para que pase a las siguientes generaciones vía sucesión personal o sucesión empresarial.

¿Cuáles serían las ventajas de tener un testamento? Y en caso de no tenerlo, ¿cuáles serían las consecuencias legales y personales?

El hacer un testamento lo principal es que da mucha tranquilidad. Más que nada porque se evita lo que son trámites. Estos suelen llevar costes asociados. Lo más importante de todo es que si tenemos testamento decidimos el destino de nuestros bienes. Si no tenemos testamento decide el derecho, que decide un orden sucesorio que, tengan que ver o no con nuestros deseos, se tienen que cumplir si no hemos realizado ese testamento anteriormente.

¿Los españoles hacemos testamento?

Desde Optima hemos realizado cuatro estudios sobre el año 2009 sobre los hábitos de planificación de los españoles y entre otras muchas cosas hemos descubierto que el 75% de los españoles no tiene testamento. Frente al 15% que no tiene testamento de media en el resto de Europa. Son cifras que llaman la atención y estamos trabajando para que estas cifras cambien.

¿En qué consiste un testamento dinámico?

Nos referimos a esto como la conveniencia de revisar el testamento una vez que lo hayamos realizado durante mucho tiempo. No hablamos ni mucho menos de una vez al año. Pero dos o tres veces en la vida sí que puede ser interesante revisarlo. Sobre todo si ha habido algún cambio importante a nivel patrimonial, a nivel voluntades, y sobre todo también para revisar que las normativas vigentes siguen casando con el testamento que tenemos realizado.

¿Qué resulta más interesante fiscalmente, donar o heredar? ¿Qué costes conllevaría?


Es la pregunta del millón. Depende del tipo de bien que estemos donando o que estemos recibiendo en una herencia. ¿Qué costes tenemos? Son bastantes y muy variados. Hay posibles ganancias patrimoniales, está el famoso impuesto de sucesión o donación, plusvalías municipales si es que existe suelo. Y los costes varían mucho en función de la comunidad autónoma que estemos hablando. Aquí en Madrid tenemos la suerte de tener una bonificación del 99% tanto en sucesión como en donación siempre que la operación se realice entre abuelos, hijos y nietos, cónyuges o pareja, reconocida legalmente. Es una bonificación muy importante que en algunos casos, si tenemos claro el destino que tenemos para un bien, puede ser el momento para calcular que costes tendría a día de hoy realizar una donación con esa bonificación que tenemos frente a si desaparece esa bonificación, cuánto nos costaría. Es importante planificarse.

¿Y si tengo una empresa familiar o acciones de otra, qué debo tener en cuenta a la hora de realizar mi testamento? ¿A qué me enfrento si lo hago?

Estamos prácticamente a diario viendo problemas graves entre familiares que se llevaban perfectamente hasta ese momento y en el instante de una sucesión empresarial que no tiene un buen protocolo familiar, un testamento incluso del empresario, a veces se ponen de acuerdo y a veces no. Si no se ponen de acuerdo incluso vemos que si no está bien organizada esa sucesión empresarial pueden llegar incluso a disolución de empresas que funcionaban perfectamente. Es una pena que se llegue a esos extremos por no tener una buena planificación.

¿Suelen las empresas de este tipo estar abocadas a su desaparición tras la muerte del fundador o en las primeras generaciones?

Lo que estamos viendo es que una vez llegada a la tercera generación, más del 85% de las empresas familiares o se venden o incluso se han disuelto. Pero lo que podemos decir sin riesgo a equivocarnos es que la gran mayoría de las veces en las que o se vende o se disuelve una sociedad familiar en esa tercera generación suele venir provocado por una falta de entendimiento entre las partes, entre los herederos, más que porque no vaya bien la actividad empresarial. Es muy evitable mediante un protocolo familiar o un testamento dinámico del empresario.

¿Suelen afrontar las empresas estas situaciones? ¿Están preparadas en general?

En España la mitad de las empresas no tienen ningún tipo de protocolo familiar. Esto unido a que el 75% de los españoles no tiene testamento, no existe una preparación a nivel global de la empresa en general en España. Estamos trabajando en estas cifras, en darles la vuelta.

¿Cuáles son las recomendaciones que deberían tener en cuenta para evitar conflictos familiares?

Sobre todo una buena comunicación intergeneracional entre las generaciones, una buena estructura de gobierno corporativo y sobre todo incidir en la importancia de elaborar un protocolo familiar como parte de la sucesión empresarial. Si tenemos todo esto bien organizado evitaremos muchos problemas en el futuro. No tiene por qué haberlos, pero si tenemos las cosas bien organizadas seguro que no tenemos ningún problemas en la sucesión empresarial.

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