Teniendo en cuenta los pocos datos del ‘banco malo que son están dando –que no incluirá viviendas de menos de 100.000 euros ni solares inferiores a 200.000 euros- “podemos decir que esta entidad va a contribuir a que el ajuste de precios se haga de una forma más rápida y que se desarrolle el mercado de alquiler”, dice Miguel Ángel Bernal, profesor del IEB. Esta reactivación, además, sería buena para la bolsa, opina el experto, “ya que reactivaría las SOCIMIS, que son sociedades cotizadas de inmuebles. Tenían un pay out del 90% y tenían el atractivo de que los dividendos no tuvieran que tributar en el IRPF”.

“El ‘banco malo’ podría facilitar la venta de inmuebles que sean vendibles al exterior. Además, también podría facilitar la venta y alquiler de otros inmuebles, como edificios comerciales, logísticos, hoteles…. Además del acceso a la vivienda a los jóvenes y el alquiler”.

¿Con qué descuento deberían figurar los inmuebles del ‘banco malo’ para darlos salida? “si los inmuebles del ‘banco mal’ no tienen los descuentos que el mercado considera oportunos, se condenaría a los contribuyentes a pagar la diferencia de precio que va a haber. En cambio, si se saca a descuentos razonables, hay muchas posibilidades de que esta entidad tenga éxito y se deshaga de partidas importantes de inmuebles“.

Desarrollando la filosofía del alquiler, en España “existe la figura de ARAG, que hace seguros de impago calculados sobre el alquiler. También Ibercheck.com, con el consentimiento del inquilino, manda un perfil de impagos de la persona al propietario del inmueble en alquiler”.
Estos informes los paga quien pone en alquiler el inmueble y cuestan en torno a 25 euros.

El ‘banco malo’ se financiará a través de deuda senior que suscribirán las entidades que aporten activos, pero que estará garantizada por el Estado. “En este momento parece muy difícil que un ‘banco malo’ pueda salir sin la participación del Estado pero es que, si el Estado ya está detrás de Bankia, NovaCaixaGalicia, etc, da igual que el Estado lo avale, porque ya está ahí. Además, si el ‘banco malo’ tiene sus pérdidas, el Estado se hará cargo, mientras que las ganancias serán para las propias entidades”.
En cambio, “Banco Popular, al no estar intervenido, se va a deshacer de sus inmuebles mediante una ampliación de capital, lo que no le cuesta nada a los ciudadanos, aunque supondrá una dilución importante a los accionistas”.