José Luis Cava plantea tres cuestiones centrales: si Donald Trump está aumentando la incertidumbre interna y externa, si eso podría provocar un crash bursátil y si la independencia de los bancos centrales es realmente relevante para los mercados. Desde el inicio, afirma con claridad que “Donald Trump no está incrementando los niveles de incertidumbre ni a nivel interno ni a nivel externo”.
A nivel internacional, sostiene que la caída del régimen de Venezuela, la posible caída del régimen de Irán y las negociaciones con Cuba “reducen las tensiones geopolíticas”. Añade que estas decisiones se han tomado tras una negociación previa con China, lo que se refleja en la depreciación del dólar frente al yuan, señal de un acuerdo entre autoridades económicas chinas y estadounidenses “dentro de un marco más amplio”.

Sobre la polémica en torno a la Reserva Federal, recuerda que el procedimiento iniciado contra Jerome Powell era conocido por las “manos fuertes” desde el viernes y que, de haber sido grave, “se hubieran registrado unas ventas terribles”. Subraya que los mercados ya lo habrían descontado y llama a la prudencia. Además, explica que los plazos judiciales hacen que cualquier acusación penal tenga escasa relevancia práctica, ya que una resolución firme no llegaría “en no menos de dos años”, situándose ya en 2028.
En el plano interno, el experto enumera una serie de medidas adoptadas por Trump: limitar los intereses de las tarjetas de crédito al 10%, recomprar 200.000 millones de bonos hipotecarios, restringir la compra de viviendas por fondos de inversión y eximir fiscalmente determinadas operaciones con Bitcoin. Afirma que “se ve claramente que son decisiones tomadas para conseguir votos” y que buscan reducir la incertidumbre interna. Según el analista, Trump actúa así porque “tiene mucho miedo de perder las elecciones de medio mandato”.
Desde el punto de vista monetario, destaca que el balance del Fed muestra una reducción de más de 40.000 millones desde finales de diciembre, lo que implica “una entrada neta de liquidez”. Se pregunta retóricamente: “¿ustedes creen que a Donald Trump le interesa que se desplomen las bolsas?”.
El análisis técnico refuerza su tesis. El oro ha subido con fuerza hacia la zona de 4.600, impulsado por compras de bancos centrales, especialmente el de Polonia. El S&P 500 ha corregido levemente tras una fuerte subida, algo que considera “normal y corriente”. Bitcoin continúa lateral, “con la olla hirviendo y tapada”, sin romper resistencias. El bono americano se mantiene estable en torno al 4,20%, lo que indica que “aquí no pasa nada”.

Cava concluye que los índices Dow Jones de Transportes e Industriales siguen marcando máximos históricos y que “la tendencia alcista continúa intacta con Powell y sin Powell”. Todo lo ocurrido, afirma, “es puro ruido”.