Cuando surgen necesidades de circulante en un negocio, a menudo es frecuente solicitarla en el propio banco ya que, en la mayoría de los casos, pensamos que es lo más aconsejable o lo que menos nos va a costar y puede que nos estemos equivocando.

Hace ya unos años, esta opción parecía ser la mejor ya que los tipos de interés a los que los bancos prestaban su dinero, eran notablemente más bajos que otras alternativas de financiación como es el crowdlending. Pero no todo es lo que parece. Aunque parecía a simple vista que salía “más barato” financiarse de esta forma, al final, “lo barato sale caro”.

El sobrecoste de la financiación bancaria

El término “sobrecoste” se puede extrapolar a dos aspectos: sobrecoste en tiempo y sobrecoste de productos adicionales.

En lo que respecta al sobrecoste temporal, las entidades bancarias tienen periodos de aprobación del crédito muy extensos, lo que, en ocasiones, genera rechazo hacia los empresarios que requieren de financiación para sus proyectos. Además, si le añades que no eres cliente del banco al que acudes para solicitar financiación, dichos plazos es probable que se vean incrementados.

Por otro lado, entre las condiciones de acceso a la financiación, se encuentra la otra parte del sobrecoste. Son los denominados productos de afiliación o adicionales. Se denominan así porque se obliga a su contratación en el momento de la aprobación del crédito solicitado y son los que verdaderamente constituyen al incremento de la vinculación con el banco y del coste de financiación. Por lo general, estos productos se materializan en el domicilio de nóminas, de la seguridad social, crear nuevas cuentas o tarjetas… pero el producto estrella son los seguros.

Es importante antes de contratar estos productos, realizar una comparación para ver si realmente los necesitas y cuán rentable  son, ya que normalmente llevan atribuidos unas altas comisiones que incrementan el coste de financiación.

Alternativas sin sobrecoste

Con el desarrollo de la tecnología y la implantación de estas innovaciones surgen otras maneras de financiarse que reducen o eliminan estos sobrecostes. Con MytripleA conocemos una de estas alternativas llamada crowdlending que trata de financiar empresas a través de la inversión de particulares o de otras empresas. El hecho de que sea una plataforma online provoca una reducción notable del sobrecoste temporal generado y, además, se consiguen otras ventajas como el no consumir CIRBE, amortizaciones gratuitas y además conseguir un préstamo al 2% + Euribor anual. Además, con esta alternativa no existen productos adicionales o de afiliación a la financiación, se ciñe exclusivamente a las necesidades de financiación de la empresa solicitada.