Araceli de Frutos, Consejera de Araceli de Frutos EAFI, subraya que mientras el sector bancario continúe avanzando, el Ibex 35 seguirá mostrando un mejor comportamiento relativo, convirtiéndose de nuevo en uno de los índices más sólidos de Europa. De hecho, frente a las rentabilidades negativas acumuladas en el mes y en el año por parte del índice alemán y el francés, el mercado español, junto con el italiano, es el que ha permitido sostener al Eurostoxx 50, gracias a sus resultados positivos.

No obstante, se apunta que el mes de enero se cerrará con rentabilidades más moderadas que las que se observaron al inicio del año, en un contexto claramente marcado por los conflictos geopolíticos, que están condicionando el rumbo de los mercados.

Otro factor clave es la depreciación del dólar frente al euro, que está afectando especialmente a economías muy orientadas a la exportación, como la alemana, y penalizando a los valores de su índice bursátil. En paralelo, la temporada de resultados empresariales, sobre todo en Estados Unidos, ha dejado un comportamiento muy dispar dentro del sector tecnológico y de la inteligencia artificial.

Araceli menciona subidas relevantes, como las de Meta, y caídas significativas, como las de Microsoft, reflejando la reacción selectiva de los inversores ante las cuentas presentadas. En Europa, los resultados también han sido mixtos, con cifras positivas en ASML y una fuerte corrección en SAP, que registró una de sus mayores caídas desde 2020. Este entorno de “una de cal y una de arena” se extiende a distintos sectores, como el tecnológico, el bancario y el de divisas.

En este escenario de incertidumbre, el oro y los metales preciosos continúan actuando como activos refugio, apoyados por la debilidad del dólar, a pesar de algunos recortes puntuales. Destaca que gran parte de los factores que podrían marcar todo el año se han concentrado en el mes de enero, lo que ha llevado a que las rentabilidades actuales queden por debajo de las expectativas iniciales.

En el ámbito de la política monetaria, se analiza la situación de la Reserva Federal y la presión política existente, ante la posibilidad de que Donald Trump anuncie al sucesor de Jerome Powell. Tras la última reunión de la Fed, Powell mantuvo un discurso prudente, muy dependiente de los datos económicos, destacando la resiliencia del mercado laboral y una inflación aún por encima del objetivo. Esto ha llevado al mercado a reducir sus expectativas de bajadas de tipos este año, poniendo en juego la credibilidad y la independencia de la institución.

De cara a la inversión, recomienda centrar la atención en la temporada de resultados y, especialmente, en los objetivos que las compañías marquen para 2026. A pesar de la concentración de acontecimientos en enero, los grandes catalizadores no han cambiado: la IA, inteligencia artificial seguirá siendo un motor clave, no solo en tecnología, sino también en infraestructuras y energía; una eventual bajada de tipos favorecerá a las pequeñas y medianas empresas; la debilidad del dólar apoyará a los metales preciosos, y se mantendrá el interés por sectores cíclicos, defensivos y estrategias de rentabilidad por dividendo de cara a 2026.