Fernando Luque, financial editor de Morningstar, analiza las oportunidades de inversión a través de fondos.

De cara al segundo semestre, ¿los mercados emergentes vuelven a ser una oportunidad de inversión?
Los emergentes tienen unas valoraciones algo más atractivas que Europa y EEUU. No están baratos, baratos, pero si los comparamos con los desarrollados, hay oportunidades interesantes, aunque en Brasil y Latinoamérica ya ha habido un rebote importante.
 
Invertir en emergentes pensando en el segundo semestre es un poco difícil, alargaría el periodo de tiempo de mantenimiento de estos fondos, ya que es a largo plazo cuando se puede recuperar el diferencial de valoración con respecto a los mercados desarrollados.
 
Emergentes son una oportunidad sobre todo en renta variable, pues en renta fija hay que evitar el mayor riesgo posible en los perfiles moderados y esta deuda lleva añadido el riesgo de la divisa. Ahora bien, una opción puede ser invertir en fondos de renta fija emergente en divisa fuerte, no local.
 
Los emergentes están muy relacionados con las materias primas… ¿ven oportunidades en fondos de materias primas o de empresas relacionadas con ellas?
No. Las materias primas las vemos con mucha cautela. De hecho, el sector de materiales básicos, tanto en EEUU como en Europa, es el más caro de todos los sectores. Nuestro Price to fair value (comprara cotización actual con precio objetivo) nos sale un ratio de 1,30, lo que significa que el sector está muy sobrevalorado. Yo estaría fuera del sector.
 
Según un informe de Morningstar, el precio del acero podría caer a la mitad de la cotización actual. En este sentido, ¿deberíamos permanecer fuera de empresas como ArcelorMittal o Acerinox, o los ajustes que han desarrollado estas compañías ya se adaptan a esas previsiones de abaratamiento?
Estaríamos fuera de este tipo de compañías. Por ejemplo, ArcelorMittal está cotizando en torno a 4 euros y el precio objetivo que le damos está en 1,30 euros. Es una previsión muy agresiva, pero es que somos muy negativos con los precios del acero debido a la demanda de China que podría caer hasta los 630 millones de toneladas, según nuestras previsiones. Por ello, compañías como Arcelor o Glencore tienen precios objetivos muy por debajo de sus cotizaciones actuales.
 

¿Cómo se han comportado los fondos que tienen banca europea en cartera?
No hay muchos fondos que inviertan sólo en banca europea, suelen diversificar a nivel global, pero si cogemos el fondo de BBVA de banca europea ha caído más de un 20% desde principio de año.

Para nosotros, el sector más atractivo por valoraciones es el bancario. Ha corregido mucho, ha sido muy castigado. De hecho, es el único sector europeo que presenta rentabilidades negativas en los últimos 10 años. Nuestro Price to fair value está en 0,80 euros.
 
Cada vez vemos más correlación entre renta fija y variable, ¿qué alternativas le quedan al inversor?
En renta fija preferimos la renta fija corporativa de alta calidad. Este segmento está más correlacionado con la RV que la deuda pública, que tiene una correlación de 0,30. Ahí la deuda pública puede actuar como un buen diversificado de las carteras de los inversores.

El high yield hay que tomarlo con más precaución porque la correlación con la RV es mucho más alta que con la renta fija corporativa de alta calidad o la deuda pública. Yo reduciría algo de RV y añadiría high yield buscando un equilibrio interesante para las carteras en cuanto a riesgo.
 
La deuda pública ha caído mucho en los últimos meses, aunque acumula una rentabilidad nada desdeñable desde comienzo de año entre el 1,5-2%, pero no proyectaría esto de cara a final de año.
 
De hecho, es que asumir riesgo ya no es sinónimo de rentabilidad necesariamente. ¿Qué alternativas les quedan a los inversores y ahorradores?
La preservación del capital es un objetivo prioritario para muchos inversores, aunque muchas veces va en contra de la obtención de capital. Estamos en un entorno de bajos tipos de interés, valoraciones no excesivamente baratas en RV, por lo que podríamos alargar el periodo temporal para preservar el capital, ya que esto reduce la volatilidad de la cartera.
 
¿Qué porcentaje de rentabilidad considera que es el ideal a esperar en este entorno de bajos tipos de interés?
Para la renta fija, si se invierte a largo plazo 5-10 años, podríamos considerar como referencia el bono a 10 años, que cotiza entre el 1-1,5%, así que, es lo que podríamos esperar a largo plazo.

Para la renta variable, estamos en niveles que ni son baratos, ni caros. Estamos en unos niveles de precio y esperaría unas rentabilidades no abismales pues, aunque los tipos y la inflación estén bajos, el bajo crecimiento y bajo aumento de los beneficios perjudica a la renta variable. Así pues, estaría algo por debajo de la media histórica que, si es del 7%, yo esperaría del 6% anual.