La futura evolución de los mercados emergentes es favorable, según señala Ray Prasad, gestor de fondos de Batterymarch, compañía perteneciente a Legg Mason y novena gestora de activos en el mundo1. “Las razones que en su momento llevaron a estos mercados a periodos de estabilidad continúan muy sólidas, lo que puede traducirse en resultados favorables a largo plazo”, dice Prasad. En su opinión, Turquía y China se han convertido en mercados de gran interés; en concreto, Turquía, es una de las bolsas más baratas. “Ha resistido muy bien a las crisis mundiales”.

Para Ray Prassad, “China tiene fortaleza financiera y flexibilidad en sus políticas fiscal y monetaria, lo que debería ayudar de forma muy positiva a su economía frente a la desaceleración internacional”. Por otra parte, continúa el gestor de Baterrymarch, “Turquía se ha convertido en una de las más resistentes a las crisis mundiales, gracias a las medidas adoptadas por su banco central para frenar la inflación; además, su balanza de pagos ha mejorado”. Con una perspectiva a largo plazo, y si se tiene en cuenta el valor atractivo de su divisa, la fuerza de la inversión extranjera y las iniciativas políticas adoptadas en los últimos meses, junto con las valoraciones de las previsiones empresariales, “la confianza hacia este mercado es creciente y comenzamos a incrementar posiciones en nuestras carteras”.

El gestor de Batterymarch considera que, a largo plazo, es probable que el crecimiento de estas economías sea menos dependiente de los países más desarrollados, dado que los mercados emergentes tienen poblaciones jóvenes que pueden conseguir un crecimiento económico más rápido. “Los recientes cambios estructurales y económicos en estos países también han conseguido que el acceso a la financiación sea más fácil. El resultado es que comienza a darse una joven clase media en expansión, con posibilidad de acceder a créditos, lo que debería convertirse en el combustible de crecimiento en un movimiento a través del típico ciclo demográfico de consumo”.
Batterymarch, gestora de fondos integrada en el Grupo Legg Mason, han aumentado su exposición en empresas de sectores relacionados con telecomunicaciones y consumo, así como en infraestructuras. Por el contrario, han reducido en economías relacionadas con las materias primas, como Rusia y Brasil, así como en sectores como el inmobiliario, al haberse endeudado mucho.