España ha estado atesorando dinero estas semanas en vistas de que un escenario pesimista podría sucederse en el primer semestre de 2013 y obligar a pedir dinero al Tesoro con una prima de riesgo disparada. Sin embargo, nadie pensaba que Monti podría dimitir ahora, algo que ha disparado las primas de riesgo.
Esto ha llegado en un mal momento, sin coordinación con Europa y justo antes de que llegue el dinero del rescate bancario a España. Con ello, se da un giro de tuerca y, aquellos que en las últimas semanas comenzaban a pensar que España podría evitar el rescate, ahora y creen que será inevitable. España tendrá que pedir, pues el próximo año tiene que hacer frente a vencimientos de más de 120.000 millones y los bancos quizás no puedan acudir a comprar bonos, ya que tendrán que acometer una fuerte restructuración en 2013.

La puesta en marcha del QE3 fue vista como un espaldarazo a Obama para que fuera reelegido y ahora estamos viendo que no está teniendo los efectos beneficiosos deseados. El QE3 ha servido para estabilizar los activos de riesgo, pero el dinero no ha fluido a la economía. El daño colateral más claro ha sido el aumento de la deuda de EEUU, que ya se acerca al 100% del PIB. Afortunadamente EEUU sigue sin inflación y puede tomar estas medidas, pero cada vez Bernanke está más limitado y el crecimiento tenue de la economía estadounidense depende casi más de que Europa o China crezcan que de su propio crecimiento interior.

Los políticos estadounidenses llegarán en el último momento a un acuerdo de mínimos para atrasar el Fiscal Cliff. Los republicanos han propuesto a los demócratas llevar a cabo una subida de 1/3 de los impuestos y 2/3 de recorte de gastos públicos, pero los demócratas no están dispuestos a esto. Al final acercarán posturas.
Da la sensación de que las empresas americanas van a seguir con crecimiento tenues, pero el próximo año va a haber un crecimiento del sector del ladrillo gracias a los tipos bajos y si sigue reduciéndose el desempleo en EEUU.

El paro estadounidense en el mes de noviembre bajó al 7,7%, un nivel más bajo de los últimos años, aunque lejos de la tasa precrisis. Hay que ver si se puede reducir el paro con el crecimiento de la economía y volver al 6,5% de desempleo, o ya está en niveles complicados para que baje aunque la economía crezca.

A nivel corporativo, destacan las subidas que experimentó Citigroup al calor de los 12.000 despidos a nivel mundial que anunció. Es descorazonador que los beneficios de las empresas vengan por recortes de sueldos.
Es interesante que Facebook entre a cotizar al Nasdaq 100, pues le dará visibilidad y probablemente sea un valor para vigilar más de cerca.
RIM, después de una mala temporada, parece que al calor de su nuevo sistema operativo puede volver a ser de interés para los inversores.

En China el nuevo gabinete ha comenzado a tomar medidas para que el país crezca a través del incremento del consumo interno, pues actualmente muchos chinos no pueden acceder a la compra de algunos productos que se producen allí, por ejemplo, los iPads. Por lo tanto, es bueno para la economía mundial que China tenga un soft landing (aterrizaje suave).

El mercado tiene la percepción de que las bolsas europeas están baratas y, en el momento en que estas economías mejoren, las compañías grandes, como Telefónica, Repsol, Santander, BBVA… tendrán revalorizaciones importantes y, por tanto, es un buen momento para entrar a estos precios. Sin embargo, en cuanto se tensa la cuerda hay volatildiad y, si todo apunta a que a futuro la bolsa europea en general, y la española en particular, van a tener un gran comportamiento, la volatilidad es de tan magnitud que podemos vernos enganchados. Por ello, hay que plantearse una inversión de largo tiempo. Bien es cierto, no sabemos si mañana podremos comprar más barato que hoy por la alta volatilidad. Además, el mercado europeo se está volviendo más estrecho y tenemos la Tasa Tobin sobrevolando por encima de nosotros.

Creo que 2013 va a ser un buen año para el mercado estadounidense y, si además baja el paro, la economía americana puede darnos bastantes alegrías. Además, si también pensamos que la economía europea va a subir, también se beneficiarán las empresas americanas. La diferencia es que la bolsa norteamericana no está barata y, partiendo de los precios actuales, es posible que las bolsas europeas tengan más recorrido. Por tanto, es una ecuación de rentabilidad riesgo y, en cuanto al riesgo, me ofrece más fiabilidad el mercado estadounidense.