Arnaud Brilliois, responsable de renta fija convertible de Lazard, habla sobre el atractivo de invertir a través de bonos convertibles.
 
¿Cuáles son sus perspectivas para 2016?

Pensamos que la preocupación sobre la economía global son exagerados y el crecimiento debería mantenerse, por lo que los mercados han sobrereaccionado en las últimas semanas especialmente en los activos de riesgo, pero creemos que esto debería rebotar pronto y ser más positivo.

Los desafíos a los que nos enfrentamos, como el miedo a una recesión global, ralentización de China o la caída del precio del petróleo, ¿hacen interesante invertir en bonos convertibles?

Sí, desde luego,  porque la perspectiva en bonos convertibles está ligada a la visión macro y creemos que el mercado de acciones va a rebotar, por lo que los bonos convertibles todavía tienen una exposición a los mercados de acciones  y se  verán beneficiados del rebote de los mismos. En crédito, somos positivos con el high yield en Europa. El mercado de bonos convertibles es un mercado no calificado pero creemos que un 75% del mercado de crédito  high yield debería beneficiarse también. Acorde a nuestras expectativas sobre el mercado de acciones y el de high yield, los bonos convertibles deberían ser un buen activo en 2016.

¿Por qué deberíamos invertir en bonos convertibles en este momento?

Es muy simple. Los bonos convertibles están baratos, no sólo en Estados Unidos sino también en Europa. El año pasado el mercado europeo estaba bastante caro pero con lo que ha pasado en los mercados desde diciembre, ahora está barato. Los bonos convertibles son activos asimétricos, su convexidad es muy fuerte ahora, lo que significa que el suelo de los bonos es alto y la distancia entre éste y el riesgo de caídas es bastante limitada en los bonos convertibles.  Por lo que se beneficia de los rebotes de los mercados acciones y los bonos convertibles limitan las caídas.

¿Qué tipo de bonos están mirando en este momento?

En Estados Unidos compramos bonos de diferentes sectores. Miramos datos como el tamaño del equity, que realmente estén baratos, asimétricos y un suelo del bono que sea elevado. Podemos beneficiarnos de historias bastante interesantes en términos de crédito y acciones. Dos situaciones especiales en el mercado americano por esta convexidad es  jugar acciones con una alta volatilidad como Tesla o Twitter  con capacidad de retroceso muy limitado pues los bonos convertibles actúan como suelo.  En Europa, con los mismos criterios invertimos en mid caps porque creemos que la rama de high yield debería dar algunos beneficios.

Cuando eligen compañías para su cartera, ¿qué estrategia desarrollan para invertir?

Nuestro enfoque es botton up, en bonos convertibles realizamos un test en el que se incluyen varios factores, primero haces un análisis fundamental, luego te fijas en el crédito, posteriormente en el aspecto cuantitativo de los bonos, si son caros o baratos, y por último, lees el prospectus. Entonces ves cómo se convierte el bono en acciones y tienes que tratar de ver si es apto para tomar beneficios.
 
¿Qué países le gustan más?

No invertimos por regiones porque el enfoque botton up es muy fuerte. Miramos compañías independientemente de que la región sea buena o no.  Nuestro universo de inversión por área geográfica está localizada en Estados Unidos, Europa, Asia o Japón. Estamos sobreponderados en las dos primeras, neutrales en Japón e infraponderados en Asia.

¿Podría dar algún ejemplo de bonos convertibles que ahora mismo tuviera en cartera?

En España tenemos algún ejemplo como NH Hoteles, que está en cartera junto a IAG que esperamos tengan un gran comportamiento en 2016. Son compañías que tienen un fuerte potencial. Y por último, el bono convertible de Caixabank que tiene un papel importante en el sector financiero de nuestro país.