Las pequeñas empresas americanas superaron a sus “hermanas” más grandes – (durante los últimos tres meses, hasta el 18 de agosto de 2008, el Índice de Russell 2000 se ha movido por encima del 0.11 % en comparación con una caída del 10.3 % del S&P Composite). Teniendo en cuenta lo anterior, el buen comportamiento de las small caps es extraño, dado que sus ganancias están unidas estrechamente a la salud de la economía de los Estados Unidos, que claramente permanece bajo la presión bajista. La actual crisis crediticia continúa siendo un desafío para las compañías más pequeñas para asegurar la financiación, para mantener su trayectoria de crecimiento y conseguir capital en los mercados financieros, lo que se ha convertido en una tarea cada vez más difícil.
En comparación, muchas de las grandes multinacionales estadounidenses siguen teniendo tanto balances saneados como flujos de caja, beneficiándose del crecimiento fuerte de la exportación y ayudado por la debilidad de la demanda del dólar y la fuerte demanda de las economías de los mercados emergentes. Sin embargo, esta coyuntura favorable ha comenzado a cambiar a medida que el dólar se hace fuerte frente a las principales divisas. Esto ha ayudado a mejorar el sentimiento hacia las pequeñas empresas, que suelen tener menos exposición a los ingresos de ultramar. Además, el S&P 500 tiene una mayor exposición a las compañías energéticas que han perdido terreno desde sus máximos recientes como el precio del petróleo ha caído de los niveles registrados solamente hace unas semanas. Con una mayoría de empresas financieras en su listado de compañías, el Índice Russell 2000 se ha visto beneficiado del optimismo generado después de las medidas recientes del gobierno para frenar el ‘short selling´ (práctica de venta de valores que no pertenecen al vendedor para comprarlos más tarde a un precio más bajo). Algunas small caps del ámbito financiero han ido mucho mejor que algunos de los principales bancos estadounidenses, que han visto caídas acentuadas en el precio de sus acciones este año. “ En resumen, en los últimos meses se ha visto un aumento en el ritmo de ralentización en las economías fuera de los Estados Unidos y esperan que esto tenga un impacto negativo sobre los principales exportadores estadounidenses, de la misma manera el fortalecimiento reciente del dólar también reducirá la compatibilidad de exportaciones estadounidenses. Las compañías más pequeñas tienen más confianza en la economía doméstica y siguen obteniendo una proporción mayor de sus ingresos de clientes estadounidenses. Mirando hacia delante, es cuestionable cuánto tiempo se podrá mantener el buen comportamiento de las pequeñas empresas, dado que se espera que la economía estadounidense se ralentice más durante el año que viene. Sin embargo, dentro de las carteras de Threadneedle seguimos encontrando oportunidades de crecimiento atractivas dentro de este segmento del mercado. Richard Wilson, US Equities Fund Manager de Threadneedle