El momento por el que pasan los mercados de renta variable siguen siendo inestables para el Euro y, sobre todo, de alta volatilidad, con ciertos toques de optimismo.

En general, vamos viendo como las cifras macroeconómicas que estamos conociendo, se perfilan hacia un retorno estable y con movimientos de colocación positivos.

El claro reflejo de la posible recuperación o, al menos, de la estabilidad en las previsiones para el Euro
se encuentra en el gráfico del EURUSD. Los precios de la paridad principal realizan movimientos de consolidación hacia niveles de soporte de corto plazo (1,2360) y, por el momento aguantando las embestidas que están realizando.

Mientras que los precios de dicha paridad no reflejen una ruptura de dicha cuota, podremos seguir hablando de estabilidad y desaceleración del Dólar pero, en el momento que veamos un movimiento bajista severo y con movimientos correctivos importantes, volveremos de nuevo a la inestabilidad en la zona euro y a las dudas en cuanto a su moneda principal. El único reflejo de que los precios están recuperando y que puede hablarse de un posible cambio de tendencia sería la superación, al cierre, de la zona de 1,2600.

En cuanto a las cifras macro, no tenemos ante nosotros ninguna referencia de carácter importante que refleje un momento de incertidumbre, ni estabilidad, por lo que seguiremos valorando las cifras técnicas y el escenario más probable marca una consolidación bajista, aunque debemos esperar a ver movimientos significativos que marquen una tendencia clara para las próximas sesiones.

Mientras que los precios se mantengan dentro del rango establecido y comentado (1,2360 – 1,2600) no podremos tomar posiciones de medio plazo, aunque utilizaremos los acercamientos a los límites para ir abriendo y cerrando posiciones a medida que vaya “bailando” dentro de dicho canal.

Atentos a los movimientos que realiza durante el posible “rally” de final de año.


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