A mi entender (más bien lo que aprendí y constaté) existe un complejo de inferioridad por parte de los científicos de las ciencias sociales en relación a los científicos de las ciencias naturales. El científico de las ciencias sociales, se pregunta ¿cómo es posible que no se pueda erradicar la pobreza?, y sin embargo, somos capaces de poner a un hombre en la luna, de construir puentes, de ganar terreno al mar, de encontrar medicamentos que erradican virus etcétera, etcétera.

Básicamente, el error está en la indebida utilización de las herramientas de las ciencias naturales a las ciencias sociales. Queremos medirlo, tabularlo todo y claro los científicos de las ciencias sociales para aparentar o vestir de científico lo que exponen, acuden de manera exagerada a las herramientas de las ciencias naturales ya sea a través de las matemáticas o la estadística. ¿Quiero decir que las matemáticas no sirven?, Dios me libre, lo que digo es que en las matemáticas el razonamiento es instantáneo y las soluciones están en el propio enunciado. En la ciencia económica todo pivota sobre fines y medios y ambos nunca están dados, precisamente de lo que se trata en economía es descubrir, buscar, esos fines y medios de forma creativa y esto se produce en un proceso que conlleva tiempo o, mejor dicho, para diferenciarlo del tiempo físico,newtoniano, el tiempo en economía es subjetivo y esto conlleva un proceso que sólo siente el que actúa y el tiempo transcurre conforme va sintiendo y cumpliendo etapas. Olvidémonos de que el tiempo en economía es t1,t2 …y ya está, concluido el problema, el tiempo en economía es radicalmente diferente y no se resuelve con una solución paretiana.

La concepción de la economía como “ciencia que estudia la utilización de medios escasos susceptibles de usos alternativos para la satisfacción de las necesidades humanas” (Robbins) no es más que una anoréxica definición, que da por hecho que conocemos todas nuestras alternativas (fines y medios) y que el trabajo y desarrollo de esta ciencia se limita a optimizar, maximizar el problema económico, por lo que la ciencia económica queda reducida a un simple problema técnico de asignación (así nos va). Es contradictorio analizar y acercarse al mercado en un paradigma que presupone la plena información en cuanto a beneficios y costes, pues si existiese tal información no sería necesario el análisis de mercado. En el intento de predecir el sentido de los mercados, es decir, el futuro, hay que entenderlo en el sentido de que el futuro es siempre incierto y que aún está por hacer y no está dado.

El objeto de estudio de la economía siguiendo a Hayek es, cómo gracias al orden social espontáneo, nos aprovechamos de un inmenso volumen de información práctica que no se encuentra disponible de forma centralizada, sino que se encuentra diseminada en millones de personas. Y por tanto, siguiendo a Hayek, el objeto de estudio de la economía es estudiar este proceso dinámico de descubrimiento y transmisión de la información, impulsado por el hombre que actúa y que tiende a ajustar y coordinar a los individuos y por tanto hacer posible la vida en sociedad. (Fuente: “Socialismo, cálculo económico y función empresarial” autor: Jesús Huerta de Soto).

Dejar claro que el lenguaje económico es el verbal, el de las finanzas es la contabilidad y el de los traders es pura y dura intuición (se tiene o no se tiene y en este último caso hay que trabajarla sin garantía de éxito), hay un artículo muy interesante y obligatorio (como todo lo que escribe) de Juan Ramón Rallo que se titula “Taxonomía de los operadores del mercado bursátil” que creo que puede ser de interés para aquellos que operan en el mercado bursátil, se hace un fino análisis de los diferentes actores en el mercado.

A continuación expondré la hipótesis hayekiana en relación a la clasificación jerárquica de los órdenes (conjunto de fenómenos) que me hizo cambiar mi enfoque en economía de forma radical. Fuente: “El orden sensorial” autor: F.A.Hayek

Fenómenos más complejos


Dice Hayek, un orden o conjunto de fenómenos puede llegar a entender, comprender, explicar, dar cuenta, de órdenes más sencillos o menos complejos que él mismo; pero lo que no puede hacer es explicarse a sí mismo ni explicar órdenes más complejos que sí mismos. ¿Por qué?, pues porque cada orden es una estructura con un determinado grado de complejidad. Ese orden puede subsumir estructuras más simples, pero no puede dar cuenta de sí mismo, ni estructurar o subsumir órdenes más complejos que sí mismo.

La mente humana con más o menos dificultad puede entender los órdenes de abajo y puede avanzar mucho en la física(es mucho más sencilla en términos de interrelación), puede avanzar, aunque algo menos, en la química y también profundiza en la biología y haciendo un esfuerzo hercúleo, con muchas posibilidades de errores, también puede construir Economía, aunque la Economía sea como dice Mises “la más joven de todas las ciencias”. Es la que estudia los fenómenos más complejos y no es de extrañar que a lo largo de la historia del pensamiento, cuando hemos empezado a estudiar economía, prácticamente ayer, ya se había avanzado mucho en los fenómenos más simples, de la física, la química y la biología.

De acuerdo con la hipótesis de Hayek, lo que no cabe concebir es ni que la mente humana se explique o de cuenta de sí misma, es decir, nunca podremos entender por qué somos capaces de entender. Nunca seremos capaces de crear una máquina con inteligencia artificial. El ser humano no puede reproducir su mente espiritual porque carece de capacidad mental para hacerlo, ni mucho menos el ser humano con su mente es capaz de entender órdenes más complejos que la propia mente humana.

O dicho de otra manera, supera totalmente nuestra capacidad conceptual o de categorías mentales entender a Dios. Dios es el orden que por su complejidad nos está vedado entender, carecemos de la capacidad mental para entender ese grado infinitamente grande de complejidad. Esto lleva a que muchas personas piensen que no existe Dios y no hay que culparles ya que es imposible que la mente humana pueda entender órdenes de grado de complejidad a sí misma, pero ¿significa eso que no podemos llegar a conocer nada de nada del mundo supremo?. No necesariamente…cabe la posibilidad de que llegue un “pajarito” y nos lo sople (REVELACIÓN). Ahora bien, el eventual conocimiento que podamos adquirir de ese orden supremo por revelación tiene que ser el resultado de un acto de fe.

En el gráfico anterior existe una conexión continua entre los dos mundos (Mundo de las ciencias naturales y Mundo de la acción humana y mente) y la pregunta es ¿cómo van las relaciones de arriba a abajo o de abajo a arriba?. Los deterministas y materialistas dicen que son los fenómenos simples del mundo de la física los que determinan los fenómenos más complejos, entonces siguiendo su razonamiento ¿una piedra, una luz es lo que determina mi capacidad creativa?, si esto fuera así y nuestro pensamiento y acción estuviera determinado por fenómenos del mundo exterior seríamos seres sin libre albedrio, autómatas que reaccionamos a impulsos del mundo de la física. A mí esto me parece una contradicción pues aplicando sus propios postulados el propio materialismo y determinismo estarían determinados por impulsos exteriores y se cae en una contradicción insoluble. Es precisamente el esquema Hayekiano de clasificación jerárquica de órdenes el que nos hace ver que de existir relaciones son de arriba abajo, es decir de lo más complejo influyendo o determinando hacia abajo.

Es por esto que debemos utilizar dos métodos de investigación diferentes (Dualismo metodológico). Uno para los fenómenos de la ciencia natural y otro para los fenómenos de la acción humana. Esto me da pie, a en próximos artículos (si Dios quiere) a poner los pilares de la Ciencia económica que son explicar los elementos de la acción humana y mediante comparación diferenciar el método de las ciencias naturales en relación a la ciencia de la acción humana. No olvidar que de la misma forma que existen leyes de las ciencias naturales como la gravedad, también existen leyes en las ciencias sociales, lo que ocurre es que mientras sabemos que si nos tiramos de un puente nos pegamos una castaña que nos matamos (gravedad), somos capaces de saltarnos y buscar atajos a soluciones económicas saltándonos leyes económicas y encima queremos que éstas den resultados sin previamente conocer o discernir los elementos de la acción humana. (Fuente: Clases de Economía Política de Jesús Huerta de Soto).