La volatilidad ha venido para quedarse en los mercados, más cuando sabemos que el Ibex35 cede más del 4% en lo que llevamos del mes de mayo. Vemos las alernativas como Victoria Torre, responsable de análisis de Selfbank y Elena Armengot, ejecutiva de cuentas de BNP Paribas.
 

No podemos hablar de tranquilidad en los mercados, ¿verdad?
Nosotros pensamos que no se puede hablar de tranquilidad en los mercados. Es cierto uqe estamos algo menos inquietos, ya no hablamos todos los días del petróleo, los emergentes nos dan un respiro pero no hay que olvidar que en junio tendremos otra vez reunión de la OPEP, Brexit, que son dos acontecimientos que pueden cambiar el rumbo de los mercados. Y eso por no hablar de nuestro mercado donde no sabemos quién gobernará nuestro país en próximos años.

Recientemente vi una estadística que decía que desde 2015 el Eurostoxx50 había tenido hasta en siete ocasiones movimientos significativos, entendidos como impulsos de más del 10% al alza o a la baja. Un nuevo contexto al que nos tenemos que acostumbrar.

Ya no se trata de captar rentabilidad sino de capear la volatilidad. ¿Cómo podemos hacerlo?
Hay que asumirla y entenderla. Cuando queremos invertir en el mercado es inherente la volatilidad especialmente en distintos tipos de activos. Sobre todo si se quiere obtener rentabilidades interesantes. Una vez hemos entendido esto, hay maneras de minimizarla. La principal: la diversificación por sectores, tipo de activos, mercados, valores…. Si tenemos una cartera de acciones, la rentabilidad es una suma de todo lo que hagan pero la volatilidad no lo es, siempre hay una volatilidad inferior a la de cada activo por separado. Además podemos buscar betas bajas.  Por último, estrategias neutrales al mercado, estrategias long short….

Si nos acercamos al mundo de los gestores de fondos, ¿cómo lo están haciendo?
Los gestores trasladarán estas herramientas a través de la diversificación,  sistemas automáticos…Uno de estos ejemplos es el Parvest Diversified Dynamic que tiene que exhaustivo control del riesgo partiendo de un punto de partida distinto. Aquí con una tecnología que se denomina Isovol se establece un determinado nivel de volatilidad y la asigna a cada activo.

Isovol, ¿en qué consiste exactamente?
La metodología consiste en que la volatilidad sea la protagonista de todo el proceso de inversión. En concreto, el objetivo de volatilidad es el 7,5% y de éste asignamos la volatilidad a los distintos activos.  El 50% (3,75%) se lo asignamos a la renta variable; el 25% (1,875%) a renta fija y el resto a activos diversificados que dan descorrelación a la cartera. Los pesos en cada activo depe4nderán de la volatilidad del mercado, si la volatilidad sube, los pesos en cada activo van a bajar, con lo que irá variando en función de los movimientos del mercado.

Me ha comentado pesos en renta fija, renta variable…¿Tienen alguna restricción por tipo de activos?
Por tipo de activos es bastante flexible . Dentro de la renta variable invertimos en todas las áreas geográficas, EEUU, Europa, Reino Unido y Japón, en renta fija invertimos en bonos  gubernamentales, High Yield e IG así como renta fija emergente. En la parte de activos diversificados invertimos en materias primas, real estate y fondos alternativos. Lo importante es ser ágil moviendo los pesos de cada activo en función de la volatilidad.

Desde 2015, hemos bajado nuestro peso un 11% en bonos y un 15% en renta variable.

¿Cuál es el objetivo del fondo para este año?
El más importante es 7,5% de volatilidad. A partir de ahí lo que queremos es participar en mercados al alza y a la baja donde el inversor esté tranquilo porque sabe su nivel de riesgo en todo momento.

El año ha sido de volatilidad casi extrema. ¿cómo ha sido la evolución del fondo?
Lleva un +1,10% en el año y en años como en 2015, que fue complicado de mercados, la rentabilidad fue del 1,21% y en años más fáciles como en 2012-2013-2014 el fondo participó activamente en esos mercados al alza con rentabilidades de entre el 5-7% anualizados.