¿Cómo ves ahora mismo a los principales índices desde el punto de vista técnico?

Lo primero es mirar el petróleo, porque es lo que está guiando todo el mercado. El crudo Brent llevaba desde julio de 2023 dentro de un canal bajista y ese canal se ha roto al alza. Si proyectamos técnicamente el ancho del canal desde el punto de ruptura, el objetivo teórico mínimo se sitúa en torno a los 95,35 dólares. Eso implica que, pese a lo que ya ha subido, todavía podría haber alrededor de un 15% adicional de subida potencial.

¿Qué significa esto? Más inflación y menores probabilidades de bajadas de tipos por parte de la Reserva Federal y del Banco Central Europeo. Si hay menos bajadas de tipos, aumentan las rentabilidades de los bonos, suben los tipos reales de mercado y eso perjudica a todas las compañías dependientes de tipos y al ciclo económico.

En el S&P 500, en gráfico semanal, después de las caídas desde febrero de 2025 y la recuperación en abril, se recuperaron las medias de 10 semanas, tanto la ponderada como la simple, que cruzaron al alza en mayo de 2025. Ahora tenemos el primer cruce bajista desde entonces. El soporte clave está en los 6.730 puntos. Además, se está rompiendo un triángulo a la baja y hemos perdido la zona de gamma flip en 6.800 puntos, entrando en gamma negativa, lo que puede acelerar las ventas.

Si se pierden los 6.730 puntos, el primer nivel de Fibonacci estaría en 6.164, que coincide con la última resistencia vista en febrero de 2025. Eso supondría aproximadamente un 9% adicional de caída desde niveles actuales. En gráfico mensual, además, se perdería la media de 10 meses ponderada, reforzando la idea de un movimiento correctivo más amplio. El mercado nos está diciendo que ahora toca ser más conservadores, hacer caja en activos que no se beneficien del conflicto y mantener liquidez.

En el NASDAQ, también vemos cruce negativo en semanal y ruptura bajista del triángulo. El soporte clave está en los 23.860 puntos. Si se pierde, se activaría un doble techo con objetivo técnico hacia la zona de los 21.440 puntos, lo que implicaría aproximadamente un 12,2% de caída potencial, superior a la proyectada en el S&P 500. Esto sugiere que la tecnología puede seguir sufriendo.

En el IBEX 35, que se había visto muy beneficiado por el peso de la banca en un entorno favorable al ciclo, ahora el mercado huye de las cíclicas. Se está rompiendo el soporte en los 17.220 puntos. El primer nivel de Fibonacci está en 15.760, lo que implicaría alrededor de un 7,3% de caída. Si se va al 50% del retroceso, hablaríamos de un 12,3%, y si alcanza el 61,8%, cerca de un 17,7% de caída potencial adicional. El entorno se está complicando y a gran velocidad.

¿Qué alternativas de inversión ves en este momento en bolsa en pleno conflicto bélico?

Las materias primas están siendo el principal refugio. En primer lugar, el propio crudo Brent, porque el cierre del Estrecho de Ormuz implica un problema serio de oferta si el conflicto se mantiene en el tiempo.

También el gas natural, especialmente tras los avisos de Catar sobre posibles restricciones de exportación. Aproximadamente el 30% del gas mundial pasa por esa zona. El gas natural está rompiendo al alza con divergencia alcista positiva y lo lógico sería seguir viendo rebotes mientras se mantenga esa estructura.

El heating oil o petróleo de calefacción se ha disparado con mucha violencia, incluso más que el propio Brent, lo que refleja claramente la inflación que el mercado está descontando.

Más allá de la energía, el oro puede ser una alternativa interesante. Está consolidando una figura triangular y si rompiera los 5.185, podría ofrecer oportunidad. También las materias primas agrícolas, como el trigo de Chicago, porque el encarecimiento del petróleo aumenta los costes de producción agrícola y esos costes se trasladan a precios finales.

¿Seguirá la rotación de la tecnología hacia otros sectores o ya han tenido suficiente castigo valores como Microsoft o Tesla?

La tecnología sigue mostrando debilidad. Nvidia es ahora mismo el termómetro del sector en Estados Unidos. Mientras aguante la zona de 169,60, mantiene cierta estructura, pero si pierde ese nivel se activaría un objetivo bajista por divergencia hacia la zona de 130,20. Si el NASDAQ continúa deteriorándose, es probable que Nvidia también termine perdiendo niveles.

En Microsoft seguimos teniendo una tendencia bajista clara. Puede haber rebotes puntuales y violentos por la volatilidad y la gamma negativa, pero la estructura de fondo sigue siendo negativa. No parece el momento de posicionarse agresivamente en tecnología.

En el caso de Amazon, podría estar activándose una figura de hombro-cabeza-hombro tras perder el mínimo entre los hombros y la cabeza, lo que también apunta a continuidad bajista. En general, la tecnología es cíclica y muy dependiente de tipos, y en un entorno de inflación elevada y tipos altos, los inversores están buscando refugio en sectores más defensivos.

¿Cómo podemos amplificar nuestras inversiones?

Una forma es utilizar productos con barreras y opciones, como los knockout. Por ejemplo, en el Brent, que está subiendo con fuerza, se pueden buscar niveles de knockout por debajo del precio actual, dejando margen suficiente debido a la alta volatilidad.

Imaginemos que se fija un knockout en torno a 75,20 dólares. Si un inversor quiere arriesgar 1.000 euros, que representen el 1% de su capital, podría tomar aproximadamente 1,6 contratos, con una prima cercana a 1.058 euros. Si el mercado va en contra y alcanza el nivel de knockout, la pérdida queda limitada a la cantidad invertida. Si va a favor, el potencial de beneficio es amplio.

La ventaja es que el knockout es garantizado incluso ante huecos de mercado. Si hubiera un acuerdo inesperado y el petróleo cayera con gap bajista, la pérdida no superaría lo previamente establecido. Eso sí, dada la volatilidad actual, es fundamental gestionar el riesgo con disciplina y dejar margen suficiente en los niveles de protección.