Comienza una nueva semana en la que los índices de Wall Street intentarán hacer frente al cierre del gobierno de Estados Unidos. Durante los próximos días continuarán la publicación de resultados de las cotizadas del país y se hará público el dato de PIB del cuarto trimestre del año pasado.

¿Qué supone el cierre del gobierno de Estados Unidos para la economía y los mercados?

Ya ha pasado varias veces y es progresivo. Empiezan a cerrar servicios menos indispensables: algún museo, los parques nacionales . Nunca se cierran servicios esenciales. En todos los cierres que se han producido desde el 94 ha producido efectos en el mercado. Uno de los más largos fue durante la época de Bill Clinton, donde se llegaron a cerrar los consulados de la embajada. No hay un efecto muy fuerte sobre la economía.

La semana pasada el Dow Jones llegó a superar los 26.000 puntos y desde que llegó Donald Trump a la presidencia la capitalización de Wall Street ha aumentado 6,9 billones de dólares. ¿Va a continuar?

Yo creo que sí. La victoria de Donald Trump agarró a la mayoría de los inversores posicionados de otra manera. Cuando vino la propuesta de cambio de impuestos también hubo un enorme escepticismo de que el presidente electo iba a poder hacer un cambio de impuestos. Y ha sucedido. Todos estos pasos no han sido descontados por el mercado, muchos temas de desregulación… Han entrado los inversores no invertidos y por el momento creo que va a seguir.

Se ha hablado mucho de la construcción del muro con México, lo que podría afectar al Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Trump ha dicho que si no hay muro, no hay acuerdo. ¿Cómo podría afectar esto al NAFTA?

Hay una posición dura de EEUU. Sin embargo esta semana se vio al presidente Trump en la zona de Idaho, Iowa, donde está la parte de agricultura que es un fuerte sólido de apoyo a Donald Trump y serían uno de los perdedores si Estados Unidos se retira del Nafta.  Hubo comentarios no oficiales que la posición de Estados Unidos se ha flexibilizado. El tema del muro sigue ahí, pero el tema de la flexibilización debido a los intereses del agro era algo que no estaba antes. Sigo cautamente optimista.

Además se publicó el libro beige de la FED que dice que la economía está creciendo a un ritmo de modesto a moderado y que en 2018 son optimistas, que van a seguir creciendo…

Claramente estamos en lo que se llama fin de ciclo y la mayoría de los economistas creen que sobre la segunda parte del año vamos a tener una desaceleración del crecimiento en función de que la subida de tipos de interés va a tener un efecto.

Creo que es temprano, que los economistas se han visto sorprendidos por el crecimimiento, como en Europa. Este es un crecimiento global, no sólo de EEUU. Con lo cual, creo que hay que esperar y ver.  Tenemos las cifras importantes del PIB del cuarto trimestre, con lo cual yo creo que soy optimista y quiero ver los datos. La mayor parte de la gente es más negativa con respecto a final de año y yo quiero esperar un poco.

Finalmente el senado ratificó el nombramiento de Jerome Powel como próximo presidente de la FED. Además se han publicado los datos trimestrales de las principales entidades financieras del país y muchas se han visto afectadas por la reforma tributaria de Donald Trump.

Lo que ha pasado es que muchas empresas se han apuntado un cargo de una única vez (coste extraordinario) porque el cambio del sistema impositivo les obliga a eliminar algunas deducciones que estaban usando antes. El mercado lo tenía bastante incorporado y miró más el resultado operativo del negocio. En general a excepción de Goldman Sachs, todos los bancos publicaron beneficios en línea, con una fuerte caída del negocio de capitales en el último trimestre, pero un negocio muy robusto en banca comercial.

Pero otras grandes empresas, multinacionales como IBM que también se ha visto afectada por esto y que ha perdido 1.000 millones de dólares. Apple, Wal-Mart.

Hay un poco de todo porque parte del argumento es que había que cambiar parte del sistema de impuestos, hacerlo más compatible con otros competidores para que las empresas pudieran repatriar dinero. El ejemplo es que Apple va a repatriar 350.000 millones y va a pagar impuestos por 38.000 millones porque en 2018 hay un evento especial con una tasa más baja para los que repatrien el año que viene. Y, a su vez, Apple dijo que va a traer este dinero creando 20.000 empleos en Estados Unidos.

Wal-Mart también dijo que esta caída de impuestos les beneficia y les dio un bono de 1.000 dólare a cada empleado. Wal-Mart es el empleador privado más grande de Estados Unidos con 2,3 millones de empleados. Con lo cual hay efecto y en general creo que el mercado está viendo que es beneficioso para las compañías unos impuestos más bajos. Y compañías como Wal-Mart y Apple que están trasladando parte del beneficio a sus empleados.

Amazon está buscando una segunda sede en Estados Unidos y una de las candidatas es Nueva York. ¿Qué supondría para la ciudad elegida tener a Amazon?

Yo hice una pequeña encuesta entre mis clientes. Los que somos mayores pensamos que Denver puede ser una de las candidatas y los Millenialls piensan que será  Boston que se está convirtiendo en el polo tecnológico del Este. La ciudad que lo gane lo va a ver como un gran avance en su proyecto e infraestructuras. La mayor parte de la gente es más negativa con respecto a final de año y yo quiero esperar un poco.