Tras la primera prueba de digitalización de los procesos de certificación de pignoración de valores mediante tecnología blockchain, se da el primera paso para sustituir los certificados físicos y el intercambio de documentación en papel. BME y Renta 4 Banco van a continuar con los desarrollos necesarios para permitir la entrada a producción del sistema antes de fin de 2019.

La prueba ha demostrado un ahorro de los tiempos totales de los procesos punto a punto de más del 80%. Asimismo, el sistema supondrá una mejora radical en el control operativo y de riesgos de los participantes, al ganar éstos acceso directo a la información y participar en la validación de las transacciones relativas a la constitución de las garantías.

¿En qué consiste el prototipo que habéis puesto en marcha?

Una prenda es una aportación de un activo como garantía a una operación financiera. En esta prueba de concepto, que hemos hecho con Renta 4, utilizamos una prenda que son valores pero la idea es que este mismo proceso se pueda utilizar para otro tipo de  garantíascomo seguros de caución o avales. Utilizamos como beneficiario la cámara de compensación de BME pero también queremos que el proceso se abra a otros beneficiarios.

¿Cómo se hacía esto antiguamente y qué es lo que estáis proponiendo hacer con tecnología blockchain?

El proceso tradicional es un proceso manual en el que intervienen procesos en papel. Lo que estamos haciendo es un proceso de digitalización. Hay distintos intervinientes que tienen que validar en distintos puntos del proceso la prenda. La tecnología blockchain nos permite que todos accedan a un registro común para hacer las validaciones. Este registro está distribuido, tal y como legalmente tiene que estar la prenda, registrado en las distintas entidades. Y todo el proceso de consenso se hace de forma automático a través de los smartcontract que nos permite la tecnología blockchain.

Hemos comprobado que ahorramos un 70% tanto en tiempo como en costes. Además minimizamos el riesgo operativo porque es todo automático.

Al final ¿a qué estáis esperando para sacarlo al mercado?

Lo que hemos hecho es con Renta 4 esta prueba de concepto que es una implementación parcial del modelo, que nos permite validar que la tecnología es la adecuada. Una vez validada vamos a hacer la implementación completa y abrirla a más opciones y a final de año tenerlo en producción.

En este sentido ¿en qué más proyectos trabaja BME?

Tenemos un equipo, el DLT-Lab, especialista en la tecnología blockchain que trabaja en todas las áreas de negocio que tenemos y que cubren toda la cadena de valor. Tenemos dos tipos de proyectos: por una parte, digitalización de proyectos que ya existen, como los procesos de emisiones (tenemos varias pruebas de concepto) y proyectos sobre temas nuevos, como plataformas de Marketplace para distintos tipos de activos; en los procesos de tokenización analizar el papel que puede hace BME en estos asuntos y, en estrecha colaboración, con todo el ecosistema financiero como entidades y reguladores y atentos a las distintas propuestas que nos vengan.

¿En todos ellos trabajan con tecnología blockchain?

En el laboratorio de blockchain si, está muy centrado. Pero lo primero que se hace es analizar si la tecnología es la adecuada. Por su naturaleza, tienen que ser procesos con varios intervinientes que tengan que hacer certificaciones. Lo que queremos es evitar conciliaciones cruzadas que alargan los procesos. Es decir, lo primero que hacemos es ver si el blockchain aporta valor.

¿Está infravalorada la tecnología blockchain?

Bueno, yo creo que tiene mucho empuje y se está trabajando mucho en ello. A demás se está produciendo mucha conversación entre nosotros. En BME tenemos una postura neutral y podemos impulsar, además, estos proyectos conjuntos y creo que se están haciendo cosas muy importantes y que se va a poder aportar valor al mercado, que es lo que buscamos.

Hay mucho desconocimiento e incertidumbre en cuanto al blockchain, también con la regulación…

Es una tecnología y depende como se aplique, en todo lo que hacemos, por ejemplo en el tema de las prendas no había una implicación regulatoria, pero en otros temas tiene que haber una conversación con los reguladores para dar la certeza a los inversores de la seguridad jurídica necesaria.

El blockchain puede aportar mucho valor y por eso estamos ahí.