Hace ya un año, cuando la crisis crediticia parecía sólo una crisis más -similar al crash de 1987, al causado por el derrumbe de Long Term Capital Management en 1998 o la de las puntocom en 2001- un amigo y colega de la industria de fondos me auguraba una simplificación en los productos financieros como resultado de la situación que entonces ya vivíamos. Me pareció en aquel momento un planteamiento un tanto ingenuo. A día de hoy, sin embargo, aquella predicción parece adaptarse a la realidad a la perfección. No va a ser una cuestión de que exista o no una voluntad de simplificación en los productos financieros, será seguramente la única forma de recuperar la confianza, clave para la reconstrucción y regreso a la normalidad de un mecanismo financiero maltrecho.
Aunque probablemente no podamos imputar toda la culpa de lo que está ocurriendo a la complejidad de los productos de crédito estructurado, no cabe duda de que su estructura resultaba difícil de desentrañar y su riesgo aún más difícil de detectar.

Veamos como ejemplo los CDO (Collaterized Debt Obligations), intereses titulizados en fondos de activos. Los activos (o Colateral) de un CDO suelen ser préstamos o instrumentos de deuda. El adquiriente de un CDO soporta el riesgo de crédito del Colateral que en su estructura tiene diferentes tramos de títulos, con diferentes vencimientos y riesgos de crédito. La clasificación de estos tramos en Senior, Mezzanine y Equity depende de la diferente exposición al riesgo de crédito. Así, en caso de producirse alguna insolvencia, las fechas de pago de la deuda Senior tendrían preferencia sobre la Mezzanine que, a su vez, mantendría un nivel de preferencia superior al del tramo Equity. Tan claro como el cristal ¿verdad?

Mezzanine es un término utilizado en arquitectura para describir una estructura intermedia en la planta de un edificio. Puede ser un palco en un teatro o una zona donde almacenar herramientas o materiales en tiendas, fabricas o almacenes. También en los estadios podemos encontrar esta estructura que, colgando del nivel superior, ofrecen una vista del campo amplia y sin obstrucciones. En esencia, es una planta que no cuenta como tal, puesto que no cubre toda la superficie y comparte techo con la planta sobre la que se construye.

En oposición a la complejidad de un CDO, los instrumentos financieros denominados Plain Vanilla constituyen su versión más básica. El término deriva en este caso del sabor de helado más común, el de la vainilla. Un bono “Vainilla” no posee características extraordinarias. Paga un tipo de interés fijo y el capital invertido se recupera a la fecha de vencimiento.

Durante años hemos disfrutado de la filosofía Vainilla, pero las cosas se fueron complicando y derivando a una filosofía Mezzanini que nos ha traído hasta donde estamos ahora. ¿Es hora de volver al dulce y tradicional sabor de la Vainilla?

La agresiva campaña de captación de depósitos por parte de las entidades financieras caminaba en esa dirección. Ninguna inversión parecía tan segura, hasta que grandes y prestigiosas firmas bancarias comenzaron a encontrarse en apuros, primero en EEUU y, en los últimos días, en Europa. Muchos inversores se preguntan qué hacer en esta situación.

Aunque tardará en quedar claro hasta qué punto la filosofía Mezzanini ha impregnado la actividad de nuestros bancos en los últimos años, siempre quedará la opción de invertir nuestros ahorros en un fondo de inversión. ¿Por qué en un fondo de inversión?

Protección

Porque los participes de un fondo de inversión quedan protegidos por el control e inspección del regulador, así como por la vigilancia del cumplimiento de las obligaciones establecidas en la normativa vigente, según corresponde a la Comisión Nacional del Mercado de Valores y, para el caso de los Fondtesoros, a la Dirección General del Tesoro y Política Financiera.

Diversificación

Los límites establecidos en su política de inversión reducen la exposición a los diferentes activos de la cartera del fondo, limitando también las pérdidas potenciales.

Liquidez

Posibilidad de realizar reembolsos parciales con disponibilidad en un máximo de 72 horas

Transparencia informativa

Además de la publicación diaria de los valores liquidativos, los informes trimestrales mantienen informado al partícipe con regularidad sobre los cambios en la política de inversión del fondo

Fiscalidad

Sólo se tributa en base a la rentabilidad obtenida por las participaciones reembolsadas, que soportan una retención de un 15 por ciento a cuenta del IRPF

Situaciones límite

En el caso de situaciones como la venta o desaparición de una gestora, los fondos pasarían a ser gestionados por otra gestora, en el primer caso, mientras que el supervisor liquidaría sus fondos devolviendo a cada partícipe su inversión, en el segundo. Esta última opción tendría la desventaja de forzar la tributación del fondo, al obligar a reembolsar el capital invertido, además de la posible pérdida de valor de los subyacentes.

ALGUNAS OPCIONES VAINILLA

Fondtesoros – sus subyacentes son valores emitidos por el Tesoro, prácticamente papel moneda.

Garantizados – La garantía la cubre la entidad comercializadora, que se responsabilizaría de las pérdidas en caso de que las hubiera. Sólo en Septiembre se han lanzado 15 nuevos fondos de esta categoría.

ETFs – Fondos cotizados en Bolsa, que siguen fielmente el comportamiento de un índice y que podrían considerarse un modelo de sencillez.
Constituyen una inversión muy liquida, pues al cotizar en Bolsa encuentran fácilmente contrapartida, y permiten diversificar a un bajo coste, comparado con el coste que supondría una inversión equivalente en los diferentes valores del índice. Los subyacentes del índice pueden ser tanto de Renta Variable como de Renta Fija.
Tras la retirada de la serie Flame de Santander, los dos únicos emisores españoles de ETF son Lyxor y BBVA.

De los ocho ETFs de BBVA, uno de ellos invierte en activos del Mercado Monetario europeo, al seguir el indice AFI Monetario y, según los datos de VDOS acumula una rentabilidad de 3,35 por ciento en el año. Un dato superado por el AFI BONOS MEDIO PLAZO EURO ETF que obtiene un 3,87 por ciento de rentabilidad con su inversión en una cartera de bonos de la eurozona de duración media.
Los siete restantes tienen como subyacentes índices de renta variable. El último de ellos, lanzado la semana pasada, es el FTS4GOOD IBEX ETF, que invierte en las 27 compañías del índice FTSE4GOOD IBEX cuyos componentes incluyen entidades del sector energético, financiero, construcción, telecomunicaciones y medios de comunicación que cumplen con los requisitos de ética e inversión responsable:

• Trabajan por una sostenibilidad ambiental
• Desarrollan relaciones positivas con los accionistas
• Apoyan y promueven los derechos humanos
• Aseguran la aplicación de estándares laborales correctos en la cadena de suministro
• Luchan contra el soborno

Para aquellos inversores atrevidos, y considerando las valoraciones tan atractivas de las empresas cotizadas, la inversión en un ETF de renta variable puede suponer un método muy asequible de apostar por la recuperación bursátil que, antes o después, ha de suceder. Con el valor añadido, en el caso del FTS4GOOD IBEX ETF, de una inversión certificada como responsable y ética.

Es posible que las turbulencias continúen pero no debemos dejarnos llevar por el pánico. Las opciones en las que colocar nuestra inversión quedan extremadamente reducidas si perdemos totalmente la confianza en los mercados financieros. El mundo que conocemos puede cambiar, pero no desplomarse, y los mercados financieros seguirán siendo necesarios para continuar con la actividad económica diaria.


Paula Mercado
Directora de Análisis de VDOS Stochastics