Ante el creciente uso del oro como forma de ahorro frente a los instrumentos financieros tradicionales, ¿cómo puede un inversor protegerse al invertir en oro?

A la hora de comprar oro, es fundamental fijarse en el lugar donde se realiza la operación. Ya sea a través de una empresa privada o de una entidad regulada, es importante comprobar que el intermediario esté sometido a una supervisión y a un marco legal que controle y respalde el proceso de compra.

¿Cómo puede un inversor elegir un país que ofrezca mayores garantías para comprar oro?

Algunos países cuentan con una normativa específica para el mercado del oro, lo que implica la existencia de una ley y de una autoridad que supervisa este tipo de operaciones. Por ejemplo, existe una diferencia clara entre el mercado español y el italiano: en Italia hay una norma que regula todo el proceso de compra de oro de inversión, un registro específico y una autoridad que vigila su cumplimiento. Por ello, a la hora de adquirir oro físico, es importante que el inversor tenga en cuenta la jurisdicción en la que está realizando la compra, ya que esto puede ofrecer mayores garantías. En el caso de España, al no existir una regulación específica, la compra de oro se realiza bajo una actividad comercial ordinaria. Por tanto, resulta fundamental identificar países donde exista una autoridad que supervise este proceso y, a partir de ahí, decidir dónde comprar oro.

¿Qué diferencia normativa hay entre España, Italia y Alemania?

En España, la venta de oro se encuadra dentro de una actividad comercial ordinaria, por lo que no existe una autoridad específica que supervise el proceso de compra. En este contexto, si un inversor adquiere oro a través de una empresa comercial y ese oro queda depositado en sus instalaciones, en caso de quiebra de la empresa el oro pasa a formar parte del proceso de liquidación. En cambio, en países como Italia o Alemania, donde existe una regulación bajo la supervisión de una autoridad, la figura del banco de metales ofrece una mayor seguridad. En estos casos, el oro físico depositado no forma parte del balance ni del activo de la empresa, por lo que, ante una quiebra, el depósito del inversor queda protegido y fuera del proceso de liquidación.

¿Qué diferencia tenemos entre un Banco de Metales SpA y un Banco de metales SL?

La SpA no es una sociedad anónima ni una sociedad limitada convencional, sino que se rige por una normativa específica. Cuando un banco de metales adopta la forma jurídica de SpA, debe cumplir una serie de regulaciones y controles, entre ellos auditorías obligatorias externas e independientes de la propia entidad. En concreto, una SpA está sujeta a tres auditorías independientes entre sí, lo que permite garantizar la correcta operatividad del banco de metales. Este marco jurídico aporta una clara ventaja en términos de credibilidad, fiabilidad y solidez. Además del control continuo por parte de la autoridad competente, en el caso de Italia existe también la supervisión de otro organismo, el OAM. A todo ello se suma un sistema adicional de control mediante auditorías mensuales, trimestrales y un informe anual que revisa toda la operativa diaria del banco de metales. Bajo este esquema de supervisión, es imprescindible que todo funcione correctamente, ya que de lo contrario podrían perderse las licencias y activarse mecanismos de gestión y recuperación de crisis.

¿Un Banco de Metales no puede custodiar el oro de sus clientes en su bóveda directamente?

La mayoría de los bancos de metales dispone de su propia bóveda y custodia directamente el oro de sus clientes. Sin embargo, en el caso de MyGOLD SpA, banco de metales italiano bajo la supervisión del Banco de Italia y registrado en el OAM, desde el inicio de su actividad se decidió utilizar como bóveda la misma fundición donde se adquiere el oro para los clientes. Esta estructura ofrece una ventaja importante para el cliente. Por un lado, el oro no sale del circuito LBMA, lo que es relevante para mantener su liquidez. Por otro, se refuerza el sistema de controles y auditorías, que ya son tres, ya que la fundición también es una SpA, al igual que MyGOLD. Esto implica que todo lo que se declara dentro de MyGOLD debe coincidir con lo que declara un tercero independiente, en este caso la fundición, que es quien custodia físicamente el oro. De este modo, se activa un control cruzado que incrementa el nivel de supervisión y garantiza que el oro esté efectivamente comprado, depositado y correctamente reflejado en las cuentas del cliente. Este sistema exige una total coherencia entre las partes, ya que cualquier discrepancia activaría mecanismos de control y la intervención de la autoridad competente para regularizar el proceso de compra y custodia del oro físico.

¿Qué función y garantía legal puede dar a un cliente un certificado digital en oro?

El certificado digital, o certificado NFT, no otorga una garantía intrínseca sobre el oro en sí, sino que acredita la propiedad. Es un certificado de titularidad que identifica al titular efectivo en relación con una cuenta de depósito. Este certificado se apoya en la tecnología blockchain, lo que permite disponer de datos firmes, ciertos e inalterables. De este modo, una cuenta de depósito de oro vinculada a un certificado digital garantiza que toda la información asociada permanece intacta en el tiempo y no puede ser modificada. Esto ofrece al cliente la tranquilidad de que nadie puede alterar lo que figura en el certificado de depósito. El certificado digital es, por tanto, un elemento fundamental para determinar la titularidad efectiva del depósito y la realidad de la cuenta asociada, ya que no puede existir un certificado digital sin que exista realmente una cuenta de depósito, ni una cuenta sin su correspondiente certificado. Desde un punto de vista legal, ambos elementos se refuerzan mutuamente y constituyen una garantía sólida para el cliente. Además, supone un avance en el mercado del oro al incorporar tecnología actual a los procesos de compra, custodia y certificación del oro físico. A diferencia de los certificados tradicionales emitidos únicamente por el banco, este sistema incorpora también a un intermediario adicional, igualmente supervisado, que custodia el certificado digital y verifica la existencia real de la cuenta de depósito. El cruce de estos dos controles refuerza la seguridad y ofrece al cliente el máximo nivel de protección.

Desde el punto de vista legal y de seguridad, ¿por qué una cuenta de depósito en oro físico puede ser más segura que una cuenta bancaria tradicional?

Un banco tradicional garantiza los depósitos de sus clientes únicamente dentro de los límites del fondo de garantía, que cubre hasta 100.000 euros por titular y entidad. En caso de quiebra del banco, el cliente está protegido solo hasta ese importe; cualquier cantidad superior queda fuera de dicha cobertura. Esto se debe a que el dinero depositado forma parte del activo del banco y se refleja como tal en su balance. En cambio, en una cuenta de depósito de oro físico en un banco de metales, el depósito está separado y segregado de la cuenta ordinaria del propio banco. Esto significa que, incluso en el caso de una quiebra del banco de metales, el cliente no se vería afectado, ya que el oro depositado es legalmente un activo del cliente y no del banco. Desde el punto de vista legal, el oro físico depositado —ya sea por un valor de 100.000 euros, dos millones o diez millones— no forma parte del balance del banco de metales. Por tanto, en un proceso de liquidación, el oro del cliente sería intocable. Esta es la principal diferencia respecto a un banco ordinario, donde un depósito elevado no cuenta con la misma protección. En el caso de una cuenta LBMA, además de esta seguridad jurídica, existe también una alta liquidez entre el oro y el euro, lo que permite al cliente convertir rápidamente parte o la totalidad de su oro en dinero y disponer de él donde lo necesite. Por estos motivos, una cuenta de depósito en oro físico ofrece un nivel de seguridad significativamente superior al de una cuenta bancaria tradicional, ya que el activo del cliente está segregado y no forma parte de la actividad ni del riesgo del banco de metales.

En resumen, ¿qué debo hacer para comprar oro físico como inversión?

En primer lugar, es fundamental analizar la jurisdicción en la que se va a realizar la compra. La entidad que vende el oro debería ser un banco de metales y no una simple empresa comercial. En segundo lugar, es importante verificar la forma jurídica del banco de metales, que no sea una SL, sino, por ejemplo, una SpA, y que esté sujeta a una jurisdicción con controles y supervisión por parte de una autoridad competente. En tercer lugar, es necesario considerar todo lo relacionado con la cuenta de depósito y la tecnología asociada. El uso de tecnologías como blockchain permite disponer de datos firmes e inalterables sobre la operativa de compra, lo que supone un elemento relevante en términos de seguridad. Una vez analizados estos aspectos —jurisdicción, regulación, tipo de entidad y sistema de control— el inversor puede decidir dónde comprar oro con mayor tranquilidad. Una de las ventajas de estar en Europa es la posibilidad de elegir jurisdicciones con normativas más completas. Italia es una de ellas, y se espera que en el futuro otros países avancen en esta dirección, como ya ha ocurrido con otros instrumentos de inversión. Hasta que exista una regulación más homogénea, resulta esencial identificar el lugar que ofrezca mayores garantías en términos de control y supervisión. En este sentido, Italia y Alemania destacan como los países que actualmente presentan el mayor nivel de solidez legal y de seguridad para la compra de oro físico.