Últimamente se lee mucho sobre el comportamiento del sector inmobiliario en España. Muchas de estas noticias son alentadoras, que nos animan a percibir que estamos yendo por el camino de la recuperación. Sin embargo, para confirmar este comportamiento tenemos que analizar datos estadísticos y quedarnos con algunas cifras.

La variación del precio de la vivienda. Según el INE (Instituto Nacional de Estadística), la variación anual del precio de la vivienda ha sido del 1,5%. Por tipo, la vivienda nueva ha registrado una variación anual del 4,0% y de un 1,1% la vivienda de segunda mano. Ahora parece que podemos hablar de una posible estabilización de precios después de tantos años en donde ha estado cayendo. Sin embargo, los expertos todavía no llegan a ponerse de acuerdo sobre cuál será su evolución a corto y/o mediano plazo, pero todos recomiendan tener “prudencia” y “menos euforia” como se tuvo en años anteriores.

No dejemos de tener presente que el precio de una vivienda depende de muchas variables como son las políticas, económicas, laborales, demográficas, entre otras.

En cuanto al número de viviendas inscritas en los registros de la propiedad, al mes de abril, se inscribieron en los registros un total de 133,153 fincas, siendo un 9,3% más que en el mismo mes del año pasado. De este total de fincas las herencias registraron una variación anual del 8.6% (30.643) seguido por la compraventa con un 7,5% (58,711 fincas).  De estas 58,711 fincas, 82,2% corresponde a fincas urbanas (48.275), dentro de las cuales un poco más de la mitad, es decir, 27.241(56.4%) corresponde a viviendas. Dentro de las viviendas el 88,4% son viviendas libres y el 11,6% viviendas protegidas.

El número de hipotecas concedidas sobre las viviendas inscritas durante el mes de marzo fue de 19.806, un 19,7% más que en el mismo mes del año pasado. Aquí es importante mencionar el papel fundamental que están jugando los bancos, donde uno u otra manera ya están abriendo el grifo. Esta apertura se debe a la creciente demanda que se está generando en el mercado y a la estabilización de los precios.

Lo cierto es que, con los resultados de estas cifras y con el apoyo último del Banco de España, quien en su Informe Anual del 2014 menciona una caída del precio de la vivienda desde su nivel máximo en 36% en términos nominales (44% términos reales), podemos de alguna manera mencionar que la crisis inmobiliaria ha quedado atrás. La recuperación del sector inmobiliario está yendo paso a paso, pero todavía está rodeada de algunas incertidumbres. Estamos en momentos de grandes oportunidades pero también de grandes riesgos, pero para que este sector pueda seguir yendo por el camino de la recuperación es necesario y fundamental que vaya de la mano de una buena política económica que posibilite la creación de empleo de buena calidad y estable.