Tras la victoria de Donald Trump, es hora de mirar dónde están las recomendaciones de las principales casas de análisis. Luis Martin, director de BMO Global AM visita el plató de la Bolsa de Madrid para hablar de cuáles son las perspectivas de la gestora  para los próximos meses. 
La última vez que visitó este plató nos habló de que los emergentes comenzaban a ser idea de inversión de sus gestores…Con la victoria de Trump ¿lo sigue viendo así?

A día de hoy seguimos sobreponderados en emergentes, quizás sea todo valentía, pero sí es cierto que una de la dudas que tiene Trump es cómo va a aplicar las medidas de comercio mundial. El hecho de que vaya a invertir en infraestructuras y baja impuestos en una economía que está al pleno empleo, la primera consecuencia es subida de la inflación lo que hará que la FED tenga que subir tipos más de lo previsto, que el dólar se aprecie y eso a priori no es un escenario positivo para los emergentes pero estamos positivos. Primero porque a nivel de valoración están atractivos, porque están creciendo más y mejor que hace tiempo y además porque la teoría no siempre se cumple. En una cartera hay que tener emergentes sí o sí. Pero no todo vale.

Hay que ser muy selectivo cuando hablamos de la región, ¿en cuáles está más posicionados?

Cuando hablamos de emergentes más que  mercados hablamos de mercados divergentes. Si uno mira el MSCI EMerging Markets se puede ver que los países que más pesan son Brasil, Rusia…que depende mucho de la materias primas pero también Taiwan o Corea que depende mucho del sector tecnológico…con lo el índice emergente es ineficiente porque las compañías que más pesan son petroleras, muy cíclicas que no dependen mucho de que crezca la economía emergente per se. Bajo nuestro punto de vista, el fondo que tenemos allí el LGM Emerging Markets Growth and Income invierte en compañías que están en mercados domésticos, que sean líderes en cuota de mercado en bienes básicos. Por ejemplo, tenemos en cartera una compañía de Té en Filipinas. Tiene una cuota de mercado del 75% y en Filipinas el té es aspiracional y cada vez se consume más. En esa compañía, que suban los tipos de interés o que gane Donald Trump, el negocio no se verá influido.  Otro ejemplo, es un banco en indonesia con una cuota de mercado del 40%. El banco pide prestado y presta con un 2% de margen.

Si uno mira emergentes como un todo, cuidado porque hay que ser selectivo y buscar compañías menos expuestas a las tendencias macro como petróleo, tipos de interés, políticas restrictivas etc.

Brexit, elección de Donald Trump, elecciones, referéndum en Italia…¿Cuál es el factor que más le preocupa?

Lo que subyace es que hay un descontento generalizado de la población y estamos viendo movimientos en todo el mundo. Todo eso tiene sus repercusiones y la volatilidad en los mercados va a subir. El día que ganó Trump las elecciones, ese mismo día se daba un 80% de probabilidad de que ganara Hilary. Vimos subir al oro, la renta variable cayó…y al final del día casi todo se corrigió. La volatilidad no se va ir y tenemos que tener posicionamiento a largo plazo podremos estar preparados para este tema.

En este entorno incierto que tenemos , ¿la deuda pública ese seguro del vida del que nos hablaba en verano?

En BMO tenemos un Plan A – basado en que el mundo va a crecer de forma razonable, los mercados de renta variable en algunas regiones tienen valoraciones ajustadas pero hay valor a largo plazo – pero si no funciona y entramos en una recesión global , lo único que nos protegerá en las carteras será la deuda pública  aunque sea con TIRES negativas. Desde un punto de vista de construcción de cartera, como diversificación se puede tener en cartera pues en caso de que haya una situación recesión lo único que nos puede proteger será el oro, la deuda pública. Evidentemente invertir con TIRES negativas hay que tener mucho valor pero sí aporta diversificación y protege en caso de que no salga ese plan A.

¿Cuál sería la alternativa para un inversor conservador acostumbrado a la rentabilidad del depósito?

El inversor tiene que estar preparado si quiere proteger su nivel adquisitivo lo que tiene que hacer es asumir riesgo. La jubilación está como está, las pensiones públicas también y no creo que todos podamos vivir de lo que nos dé el Estado en el futuro. Si un inversor es conservador por naturaleza está muy bien pero tiene que ver cuándo necesitará el dinero. Si es a 30 años vista, o compra renta variable o en el futuro tendrá menos de lo que tiene ahora debido a la inflación.

Y por supuesto, a corto plazo también hay que asumir riesgo.

¿En qué mercados hay valor?

En BMO estamos diciendo que renta variable americana estamos infraponderados. Eso no quiere decir que no vayamos a tenerla pues Estados Unidos pesa un 50% de la bolsa mundial y el que no la tenga está dejando de lado a la mitad de las bolsas mundiales. Renta variable hay que tener siempre pero ahora tendríamos menos porque EEUU está mucho menos avanzado en el ciclo que Europa, están al pleno empleo con lo hay presiones salariales al alza y eso hace que las empresas estén cayendo en márgenes. Desde un punto de vista de ciclo preferimos Europa frente a EEUU, Emergentes a EEUU y en general estamos neutrales.

Esto desde el punto de vista vuestro, con un año de experiencia en el mercado español. ¿Qué está demandando el cliente?

Cada vez necesitan más activos de gestión alternativa, fondos que puedan suplir el hueco que la renta fija ha dejado de lado. Pero claro, tampoco se quiere asumir mucho riesgo con lo que cada vez hay más demanda de fondos de retorno absoluto o fondos mixtos flexibles. Estamos viendo mucho interés en este tipo de activos.

En los últimos meses ha vuelto el eterno debate entre gestión activa y gestión pasiva. ¿hacia dónde  va?

El debate no existe. Es gestión activa con gestión pasiva, los dos son complementarios. Evidentemente depende de cada inversor qué es lo que decide en cada momento. Si se ven los flujos, entra dinero en fondos multiactivo, fondos de gestión alternativa, fondos de renta variable (que son los tres de gestión activa) y vemos salida de dinero de fondos disfrazados de gestión activa pero que están indexados y cobran una comisión altísima. Vemos salidas fuertes de ahí y lo están supliendo los ETFs a costes más bajos.

Nuestra casa tiene fondos de gestión activa – al extrema pues se parece muy poco al índice de referencia – peor estamos pensando lanzar un fondo de gestión pasiva. Y los dos están en nuestras ofertas de inversión. Son fondos que se complementan y el debate no es una u otra sino cuándo utilizarlas de forma conjunta.