Pese a sus intentos por mantener ágiles y engrasados los engranajes de sus ascensores, Zardoya Otis sufre en bolsa el frenazo inmobiliario español –baja en lo que va de año un 25,81%-. Números rojos que pasan por alto factores que catalogan al valor como defensivo, caso de su interesante rentabilidad por dividendo y la recurrencia de su división de servicios y mantenimiento, que supone en torno al 70 por ciento de su cuenta de resultados. Si hablamos de cuentas, de momento, la compañía “se eleva” de la crisis porque sus cifras –descontados los extraordinarios- aumentan hasta septiembre un 7,6 por ciento, pero hay dudas que rodean al valor. Frente a quienes lo ven como refugio se colocan quienes creen que aún no ha purgado en el precio toda la opulencia del boom constructor nacional, que sigue cara y que sus ascensores podrían comenzar a chirriar, sobre todo, a partir de 2009. Como en todo, cerciorarse antes de subir.
“Ya hemos pasado otras crisis y siempre crecemos”. Son palabras del consejero delegado de Zardoya Otis, Mario Abajo, en una de sus últimas entrevistas. De momento –según los expertos- no le falta razón para no achantarse ante los zarpazos del frenazo inmobiliario español porque la empresa cuenta con algunos pilares sólidos. Una caja fuerte, un crecimiento sostenido y una elevada rentabilidad por dividendo son los contrapesos que sujetan al líder del transporte vertical en España y Portugal cuando los engranajes económicos chirrían. Si hablamos de remuneración al accionista, Zardoya Otis –cuyo accionista principal es United Technologies Corporation con un 50,8 por ciento- abona religiosamente 0,16 euros por acción trimestralmente y desde hace años “te da cada ejercicio una acción nueva por cada diez antiguas”, recuerda José Lizán, analista de Nordkapp. En otras palabras, cuenta con un pay out –porcentaje de beneficio designado al pago de dividendo-cercano al 100 por cien y eso hace que algunos expertos hayan llegado a considerar los títulos de Zardoya Otis como unos de los más similares a la renta fija.

Beneficio recurrente pero…¿y 2009?

Tradicionalmente considerada como defensiva, la compañía –cuyos orígenes se remontan a 1.919- es ahora mismo una apuesta clara para Miguel Bernal, director de inversiones de Alfagesfin, porque es una gran generadora de flujo de caja y por la solidez de sus cuentas. Expuesta sin duda al sector constructor nacional, ha firmado hasta septiembre una merma del 18,79 por ciento en sus beneficios –ha ganado 140,3 millones de euros-. Sin embargo, los analistas subrayan que si se excluye el efecto extraordinario que supuso la venta de la fábrica de Méndez Álvaro en Madrid en el primer trimestre de 2007, el beneficio de la empresa crecería un 7,6 por ciento. En definitiva, los expertos creen que las cuentas de este año están casi garantizadas por la elevada cartera de obra de la compañía, así que las preocupaciones se centran de 2009 en adelante.

Hasta ahora es un hecho que en los últimos años a Zardoya Otis le ha venido de perlas el tirón inmobiliario nacional y que su área de nuevas ventas de ascensores y escaleras mecánicas ha nadado en la opulencia. Pero las vacas flacas ya han llegado y su impacto negativo irá a más. De hecho, ya se ha notado que los contratos recibidos de nuevas instalaciones han bajado un 9,5 por ciento hasta septiembre y Lizán asegura que “la tendencia se notará más en los próximos meses”.

La división de servicios, la clave

Zardoya Otis construye y vende ascensores nuevos, pero “también cuenta con los contratos de mantenimiento” y es en ese punto en el que pone el acento Sara Pérez Frutos, directora general de Dracon Partners, porque de esta pata del negocio proviene en torno al 70 por ciento de su cuenta de resultados. Se trata, por tanto, de ingresos recurrentes ya que los ascensores deben revisarse por ley cada x tiempo y, a falta de presupuestos para renovarlos, muchas fincas de propietarios optarán por remodelar el viejo. Nunca es lo mismo vender elevadores nuevos que reparar y revisar los ya instalados, pero los expertos creen que la división de servicios puede verse impulsada en estos tiempos de crisis. Eso sí, nunca como para compensar el área de nuevas ventas. Quienes ven aún sin pesimismo el modelo de negocio de Zardoya Otis se agarran a su posición de liderazgo en el mercado peninsular –su expansión geográfica se ciñe a España y Portugal- y, cómo no, a ese mencionado apalancamiento del segmento de los servicios.

En Bolsa...


“Sólo si se piensa que no van a vender un ascensor más se justifican los precios actuales”, asegura Sara Pérez Frutos, directora general de Dracon Partners. Su recomendación, por tanto, está clara: “hay que estar en la compañía”. Sin embargo hay quien no tiene las cosas tan claras. A Ana Ariza, analista de Foncava Gestión, le “da miedo” la verticalidad de la última caída del valor, así que esperaría un poco más para entrar en un título que, a largo plazo, “siempre es una candidato a permanecer en cartera”. Parecidos argumentos esgrime Arturo Sierra, asesor de inversiones de Unicorp Mercados, al señalar que “puede que todo el tema del frenazo constructor no esté aún descontado en la acción”. En definitiva, los recelos llegan por el lado del precio y del momento porque “aún cotiza un poco cara con respecto al sector”, señala Sierra. Y eso que en lo que va de año baja en bolsa un 25,81 por ciento y más de un 56 por ciento desde los máximos marcados en 2007. Un desplome José Lizán explica de forma muy gráfica: “todo fondo que ha mirado a España ha visto a una empresa de ascensores, ha visto estallar el boom inmobiliario y se ha puesto corto en Zardoya Otis”. 



Gráfico histórico de Zardoya Otis 

Desde el punto de vista técnico, Roberto Moro, director de Hermanos Moro AF, señala que “era un título por el que apostaba siempre que permaneciera por encima de los 14,25 euros porque era una zona importante”. Un nivel que no sólo no respetó “sino que se fue bastante por debajo”, aunque –recuerda Moro- “con la misma celeridad ha vuelto a superar esa cota”. Dicho esto, considera que para mirar al valor éste “debería respetar en precios de cierre los niveles de 15,05 euros y el origen del último hueco en los 14,80 euros”. Un nivel en el que recomienda poner un stop tanto para aquellos que ya estén en la compañía como para quienes se decidan a apostar por él. En todo caso, deja claro que, hoy por hoy, Zardoya Otis no es una de sus opciones favoritas. 

Y en la misma línea de pensamiento se mueve Samuel Sierra Serrano, experto en Opciones. Recuerda que Zardoya es un valor de inversores tranquilos que “nos tenía acostumbrados casi a subidas constantes pero que últimamente no deja de darnos sustos”. Señala que “experimenta una brusca caída desde los máximos alcanzados en los 32,7 euros en junio de 2007 hasta lo que parece que está empezando a ser un suelo en los 12 euros”. A quienes hayan comprado bien y estén ganando con el valor, Sierra Serrano les sugiere que “ya está en zona de venta” porque cree que “va a corregir hasta niveles cercanos a los 13 euros”, al tiempo que constata que el fabricante de ascensores y escaleras mecánicas tiene una importante resistencia en la zona de los 16 euros. Para quienes estén pensando en tomar posiciones de cara al medio y al largo plazo, entiende que habría que aprovechar esos recortes que espera en el valor para entrar en la zona de los 12-13 euros.