Los politólogos explican que la Victoria de Donald Trump en EE.UU. se sustenta en la degradación de la clase media en este país. Una situación que probablemente no fuese inducida por la Gran Crisis Financiera que nació del sistema bancario Americano y que explotó en 2008. Curiosamente, es este sector uno de los que más se va a beneficiar de la llegada a la Casa Blanca del excéntrico multimillonario.
 
Los ocho años que han transcurrido tras la quiebra de Lehman Brothers no han permitido a los bancos americanos recuperar la forma que tenían antes de la explosión de la burbuja subprime. Este tiempo tampoco ha permitido a la clase media americana recuperar el nivel de vida que tenían antes de ese momento. Es cierto que la tasa de desempleo está en el 4,9%, pero los salarios siguen sin despegar. Y mientras tanto, la economía crece, pero sin alegría y los hogares tienen que seguir desapalacándose.
 
Los datos son claros: Desde 1971 la clase media ha pasado de enmarcar al 61% de la población al 50% de 2015, según un estudio de Pew Research Center.  Parte importante de esta desaparición de clase media se ha producido en los años posteriores a la crisis. Es más, esta misma institución muestra que la media de los ingresos de un hogar americano en 2014 se ha reducido en un 8% desde 1999.
 

Como ocurre siempre en la historia, en este tipo de caldo de cultivo se han gestado algunos cambios políticos importantes; en este caso, la victoria de Donald Trump en Estados Unidos y la amenaza de que algo así podría ocurrir también en otros países europeos, solo hay que mirar al Reino Unido.

Sus promesas 

El millonario visionario llega a la Casa Blanca tras hacer una campaña en la que ha prometido a toda esa clase media empobrecida más trabajo, más sueldos, la marcha de los inmigrantes que roban el empleo y las barreras a la producción de países que como China producen más barato. Todo bajo la bandera de la recuperación del sueño americano, la reducción de la regulación, la protección y la promesa de invertir más de 500.000 millones en infraestructuras.
 
Como explica David Kohl, el estratega de Julius Baer en Alemania, “el liderazgo de los republicanos aumenta las posibilidades de un incremento de la inflación el próximo año, incluso el crecimiento podría aumentar gracias al gasto público y el recorte de impuestos”.
 
Subida de tipos
Cuando ocupe la presidencia el próximo día 20 de enero probablemente las firmas de análisis habrán variado sus previsiones sobre todo lo que podría ocurrir en los mercados a partir de ahora.  Una de las cosas que probablemente el mercado está variando cada minuto que pasa es la evolución de los tipos de interés.
 
Si hasta hace 48 horas los mercados descontaban una subida de tipos de interés por parte de la FED en su próxima reunión del día 14 de diciembre, la situación parece haber cambiado radicalmente con la victoria del próximo presidente. Los futuros, por ejemplo, descartan ahora que la institución que dirige Janet Yellen suba los tipos.

futuros

 
Las críticas de Trump sobre la institución y la labor de los distintos gobernadores del banco central durante la crisis han sido muy duras. Ahora se prevé que Janet Yellen no renueve en el cargo cuando se acabe su mandato en 2018.
 
Bajo el presidente demócrata más televisivo de EE.UU. desde Ronald Reagan se espera una mayor inflación y, por lo tanto, un aumento más rápido de los tipos de interés. Lluvia de mayo para los bancos americanos. De hecho, la esperanza de subida de tipos en diciembre ya había provocado subidas en bolsa para estas entidades en los últimos meses.
 
Es más, algunas de ellas como JP Morgan o Bank of America están muy cerca de sus máximos de 12 meses. El que más sube en el año, no obstante es Morgan Stanley, que se revaloriza casi un 15%.

bancos en bolsa

 
No es de extrañar que la esperanza de una subida de tipos haya animado las cotizaciones de unas entidades que boquean por unos tipos de interés que les ayuden a mejorar márgenes y rentabilidad. Lo cierto es que la reestructuración del sector durante la crisis les ha ayudado mejorar significativamente sus niveles de capital. Morgan Stanley, por ejemplo, tiene un Tier 1 del 19%, según los datos de Facset.

Los ROEs (Rentabilidad sobre Activos Propios), el dinero que rentabilizan del capital de los accionistas, sigue deprimidísimo, la mayor parte de las entidades cotizan a un múltiplo del 6%.  La evolución de los márgenes también sigue bajo mínimos, tal y como se puede ver en el gráfico.

Rentabilidad

 En este entorno favorable para la inflación y los bancos, los grandes bancos americanos tienen una recomendación media de sobreponderar, aunque el que presentaría un mayor potencial de todos es Citigroup, con apenas un 8%. ¿Ha pasado ya la oportunidad?. Tal y como se puede ver en el siguiente gráfico, la mayor parte de las entidades tienen un potencial negativo.
 
Potencial

 
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