Diego Jiménez, Responsable de Renta Variable del Centro de Invesiones de Deutsche Bank, analiza los valores más comentados en estos momentos del mercado español.
¿Cómo puede afectar para los mercados la incertidumbre política tanto en España como con las tensiones de Cataluña?

Realmente las tensiones siempre son malas. A los mercados no les gustan ni las dudas ni los cambios. Lo de Cataluña hemos visto que después de las elecciones catalanas se desactivó un poco por lo menos en la visión de los inversores internacionales y volvieron a confiar sobre todo en deuda española. En cuanto a las elecciones generales sí estamos viendo ciertos momentos de duda cada vez que se publica un sondeo o una encuesta. Pero realmente tampoco se espera un vuelco espectacular y al menos la prensa internacional que es en lo que se fijan los inversores para decidir si invierten o no lo está tratando de forma más tranquila de lo que se vive en España con lo que no vemos especial foco de incertidumbre.

Si nos vamos a un escenario más global queda ya menos para que la Reserva Federal se reúna. En diciembre en concreto para ver si toman esa decisión de subir los tipos de interés o si lo retrasan más. ¿Ven más posible ahora una subida de tipos de interés aunque sea tibia?

Sin duda. Desde luego muchísimo más que esa reunión de octubre en la que esperábamos que prácticamente cerraran la puerta a esa subida de tipos de diciembre. Nosotros pensamos que por una parte como ya habíamos comentado es bueno que la reserva federal suba tipos en 25 puntos básicos y que dé un mensaje de tranquilidad y de que esto no es el inicio de una carrera de subidas sino que es sencillamente el inicio de una normalización de la política más normal y menos acomodaticia. Creemos que sería bueno para el mercado. Por otra parte están los datos. Por ejemplo el dato de empleo del viernes pasado le da la razón a todos aquellos que quieren subir tipos. Pensamos que puede ser bueno para el mercado y lo que está claro es que ya lo está descontando. El dólar se ha fortalecido un poco y las bolsas prácticamente no han tenido una reacción negativa en los mercados.

Volviendo a España, aunque quedan empresas por presentar resultados del tercer trimestre, ¿qué balance se puede hacer hasta ahora de la temporada de resultados? ¿Cuál sería la que más le habría sorprendido?

El balance de la campaña de resultados es decepcionante. Esto es porque sí es cierto que nos esperábamos un impacto de las divisas latinoamericanas como así ha sido y también esperábamos ese impacto de la desaceleración en Brasil. Pero lo cierto es que ha habido muchas decepciones, sobre todo en el sector financiero, porque esperábamos un crecimiento y más fluidez en el crédito. Esperábamos mejores márgenes de intereses, mejor margen bruto, más ingresos por comisiones y la verdad es que eso no se ha producido. También hemos visto muchas empresas que se han quedado cortas tanto en ingresos como en beneficios. Hemos visto un aumento de la deuda en algunas de ellas que la verdad es que no nos ha gustado y realmente alegrías como tal ha habido muy pocas. Quizás los más espectaculares han sido los de Mediaset por esa recuperación del mercado publicitario. Me gustaron mucho los de Gamesa. Y la verdad es que poco más.

¿Cuáles serían las que más le han decepcionado por el incremento de su deuda?

Realmente no nos gusta Ferrovial que ya tenía una deuda bastante importante. No nos gusta que vuelva a subir. Nos preocupa mucho el endeudamiento de ArcelorMittal. Si no bien subir la deuda como tal el escaso desapalancamiento que hemos visto en empresas como Telefónica, que realmente nos sigue preocupando, porque si bien es cierto que los costes de financiación son muchos menores, que duda cabe que con estas incertidumbres que planean sobre el planeta esos costes se podrían aumentar.

Con respecto a los resultados de Telefónica hay muchos expertos que apostarían por tenerla en cartera pese a su exposición a Brasil. ¿Ustedes la evitarían?

Nosotros creemos que a Telefónica todavía le queda mucho camino por recorrer. Es cierto que nos hizo ilusión que después de ocho trimestres consecutivos el negocio en España volviera a crecer. Es decir, que terminara esta sangría. También los números de Vodafone en España que conocimos nos hacen ser optimistas sobre el mercado de telecomunicaciones español, pero en Brasil realmente todavía no estamos notando la recesión en la que se encuentra el país y la recesión en la que se va a seguir encontrando en los próximos trimestres venideros. Todavía quedan incluso dudas pendientes sobre la venta de O2 en Reino Unido, que eso le podría hacer mucho daño. Si bien es cierto que en Latinoamérica y en Alemania el negocio está funcionando muy bien, creemos que los dos mercados principales que son España y Brasil tienen que aportar más o tener más visibilidad para confiar en la compañía.

¿Qué le han parecido los resultados de Endesa?

Me han parecido francamente buenos. La verdad es que el sector eléctrico nos ha gustado mucho. Nos gustó Iberdrola, Red Eléctrica, y Endesa la verdad es que ha vuelto a sorprender positivamente por enésimo trimestre. Nosotros dudábamos mucho de Endesa cuando se deshizo de todas sus participaciones latinoamericanas vendiéndoselas a Enel que por otra parte es accionista mayoritario de Endesa, pero la verdad es que ha llegado a los mismos resultados simplemente con el negocio español. Ha reducido deuda, lo cual es francamente bueno y la verdad es que los números son buenos, están por encima de lo que nosotros esperábamos, y además confirman todas las líneas maestras tanto en inversión como en ingresos para lo que queda de año.

Por otro lado Abengoa que es una de las acciones más montaña rusa que hay en nuestro mercado, ¿qué le parece tras las últimas noticias que se han conocido de la compañía?

Desde luego me parece muchísimo mejor de lo que me parecía antes de conocer esa entrada de una multinacional como Gestamp y además con un 28%, involucrándose en el consejo de administración. Creemos que es un espaldarazo muy fuerte a la empresa. De momento estamos hablando de alrededor de 350 millones de euros de inversión que con lo ya conseguido antes y con el aseguramiento de los bancos prácticamente pone en bandeja el futuro de la ampliación de capital. Pero seguimos teniendo un problema. Si un tercio del free float de Abengoa está en manos de los bajistas eso quiere decir que la volatilidad va a continuar. Lo vimos el día que se anunció la operación con subidas de hasta el 27% y estos dos siguientes días estamos viendo subidas del 2% o caídas del 3%. Es decir, es un valor que es muy divertido pero no entra dentro de nuestras carteras por ese exceso de volatilidad.

Dando el salto a mercados emergentes: ¿Espera incertidumbres para estas economías el año que viene?

Sin duda. Por un lado la subida de tipos de la Fed, que de no producirse en diciembre seguro que se producirá en el primer trimestre de 2016, es algo que debilita y tiene un impacto negativo sobre las divisas emergentes y también un impacto negativo sobre el precio de las materias primas. Nosotros pensamos que todos aquellos países emergentes que sean exportadores y productores de materias primas, en especial de metales y de crudo, van a seguir sufriendo porque nuestras estimaciones para los precios de estos recursos básicos siguen siendo bastante tímidas. En cuanto a países emergentes que lo puedan hacer bien, nosotros pensamos que todos aquellos que exportan a economías desarrolladas, productos terminados a Estados Unidos o a Europa sí que pueden hacerlo bien. Países del área Asia-Pacífico. Y luego entendemos que también entendemos que en Latinoamérica hay algunos países que lo pueden hacer mejor que otros como puede ser Chile o Colombia. En general entendemos que las economías emergentes todavía van a sufrir en 2016.

¿Cree que seguirán los problemas para las empresas españolas con exposición grande a emergentes?

Como ya he dicho antes creo que no hemos visto lo peor que puede llegar de Brasil. Por ejemplo el Banco Santander tiene una exposición muy importante a Brasil y en los últimos resultados que hemos visto no hemos observado una caída en el crédito ni un aumento importante de la morosidad. Tampoco nuevas provisiones por la pérdida de valor de activos y creemos que tristemente eso sí que va a suceder porque Brasil se encuentra en un estado de recesión de la que va a ser difícil salir por todas esas incertidumbres y también por esa caída de los precios de las materias primas.

¿Santander sería entonces una de las más afectadas de cara al próximo año?

Sí, Santander, Telefónica, Mapfre e incluso Gamesa, que también tiene exposición a Brasil, Técnicas Reunidas, Prosegur… Hay muchas empresas españolas que tienen una exposición importante a Brasil, pero creo que las tres principales serían las que he citado en primer lugar.