En el impasse entre el referéndum por el que la población británica apoyó la salida de la UE y el día de hoy han pasado nueve meses en los que las empresas españolas con más exposición al mercado británico han atravesado sus más y sus menos. Ahora, gran parte de sus negocios depende de lo “amistosos” que sean los términos definitivos de la separación. Esto es lo que se juegan nuestras compañías y cómo les ha ido en bolsa pese a todo.
 

Este miércoles la Primera Ministra de Reino Unido, Theresa May, invocará el artículo 50 por el que se activará definitivamente la desconexión de la Unión Europea. A partir de hoy el Brexit será una realidad, o comenzará a serlo, pues se abre un plazo de dos años para negociar los términos de la separación. Las compañías españolas con presencia en territorio británico seguirán muy de cerca estos pactos, pues se juegan mucho dentro y fuera de la bolsa:
 
BANCO SANTANDER
El banco más grande de España tiene gran parte de su negocio en Reino Unido, mercado del que provino en 2016 el 20% del beneficio del grupo. Pese a que la desconexión británica es un futurible desde junio, el banco aumentó sus ingresos en Reino Unido en el cuarto trimestre hasta los casi 500 millones (el mejor trimestre en dos años). Ahora, con las negociaciones que se iniciarán previsiblemente este mes de mayo y durarán hasta octubre de 2018 -según Azad Zangana, economista sénior especializado en Europa, de Schroders -, se abre un plazo de incertidumbre para la entidad presidida por Ana Patricia Botín, la cual ya ha reconocido que espera que “el Brexit favorezca una menor confianza del consumidor y menor crecimiento económico, pero más inflación”.

Eso sí, el día que se conoció el veredicto del referéndum, Santander experimentó una fortísima caída. Su negocio inglés fue valorado a cero por el mercado, que en los últimos meses ha enmendado en error proporcionando a Santander una revalorización cercana al 80%. De hecho, el precio no encuentra grandes resistencias hasta los máximos de 2015 en 6,50 euros desde los que comenzó la caída en picado con suelo en junio del año pasado.  
 

 

IAG
La aerolínea es la compañía que más tiene que perder si el proceso de negociación no es amistoso, pues IAG tiene corazón británico y alma española. Un 36% del total de sus ingresos se generan en Reino Unido, lo que le convierte en la compañía del Ibex 35 con mayor exposición al mercado británico. IAG ya ha sufrido en sus carnes las consecuencias por adelantado y el día después del referéndum ya emitió un profit warning, debido a la devaluación de la libra y la caída de la demanda de vuelos desde Reino Unido.

Además de las consecuencias negativas del Brexit, a IAG se le han unido otros reveses, como el encarecimiento del petróleo y los atentados terroristas, lo que ha dado de lleno en su cuenta de resultados y en su cotización durante gran parte de 2016. Sin embargo, este año ya ha recuperado un 20% y desde la consulta pública de Reino Unido ha subido un 57%, aunque sigue cotizando a niveles inferiores a los que estaba el 23 de junio. Cierto es que en las últimas sesiones ha ido a testar la parte baja del canal alcista en el que se mueve desde octubre, pero si lo conserva, luchará nuevamente por los 6,6 euros, por donde pasa el retroceso de Fibonacci del 61,8%. Perforar el canal supondría arriesgas caídas del 10% hasta el siguiente soporte en los 5,6 euros (38,2% de Fibonacci).
 



TELEFÓNICA
Antes de que llegara el referéndum por el Brexit Telefónica ya trató de salir de Reino Unido vendiendo su filial británica O2, operación que el regulador de la competencia llevó al traste y que también hizo saltar por los aires sus planes de desapalancamiento. Ahora, obligada a quedarse en Reino Unido, Telefónica busca el momento oportuno para sacar a bolsa O2 y, entre tanto, hace negocio con la libra y se pone corto contra la divisa para cubrirse.
 
Debido a su fuerte presencia en Reino Unido, Telefónica también visitó mínimos anuales con el veredicto del referéndum separatista, pero pronto se puso manos a la obra para buscar una alternativa de desapalancamiento y el mercado empezó a reconocerle los logros a finales de 2016. Con todo, desde el 24 de junio Telefónica ha subido en bolsa un 42% y ahora se está acercando a la resistencia marcada por el 61,8% de Fibonacci en los 10,7 euros. 
 



BANCO SABADELL
El sector financiero es uno de los que se encuentra en el limbo de este Brexit. Si los bancos de la eurozona podrían operar libremente en el mercado británico o necesitarán pasaporte para ello es una gran incertidumbre que está animando a algunas financieras a buscar alojamiento fuera de la City inglesa. En este sentido, el negocio de Sabadell en el país supone un 19,1% de sus ingresos. Durante el ejercicio 2015, la firma ingresó 3.202,8 millones de euros de los que 614 millones procedieron de su negocio en Gran Bretaña.

Mucho tiene en juego la entidad presidida por Josep Oliu, por lo que no es de extrañar que el resultado del referéndum británico le llevara a tocar mínimos de tres años, desde entonces Sabadell se ha revalorizado casi un 60%. De hecho, cómo si no fuera con él,  en las vísperas de la activación del artículo 50, el valor ha superado la resistencia marcada por el retroceso de Fibonacci del 50% de todo el movimiento de caída entre los máximos de 2015 y los mínimos del verano pasado.
 



IBERDROLA
El negocio de Iberdrola en el Reino Unido supone casi un tercio de sus ingresos y un 45% de las inversiones del grupo. A través de su filial, Scottish Power. En Reino Unido se juega mucho y ya han experimentado los perjuicios de la caída de la libra. No obstante, desde la propia eléctrica se muestran tranquilos con el futuro, pues confían en que el marco regulatorio de su sector no cambie pese al Brexit.

En bolsa a Iberdrola le pasó lo mismo que a Santander y el día después del referéndum sufrió caídas históricas porque el mercado restó todo el valor del negocio británico. Sin embargo, desde entonces Iberdrola ha subido en bolsa un 25% y ahora se encuentra a poco más de un 2% de sus máximos históricos, en 6,73 euros alcanzados hace una década.
 



FERROVIAL
Ferrovial es la segunda compañía del Ibex 35 que más se juega con el Brexit, pues casi tres cuartas partes de sus ingresos se originan ahí. El grupo tiene aeropuertos, construcción y servicios en Reino Unido, actividades que han sufrido por una ralentización económica y la menor inversión pública en Reino Unido. Aunque se puede beneficiar por el aumento de la inflación.

Los inversores, temerosos de lo que Ferrovial se juega en las islas británicas, también experimentó una de las mayores caídas del mercado español el 24 de junio, sin embargo, desde entonces ha recuperado un 20% y va directo a la resistencia en torno a 19,50 euros marcada por el retroceso de Fibonacci del 61,8%. Además, en estos días ha conseguido por fin situar su cotización por encima del día previo al referéndum.
 



AENA
La operadora aeroportuaria mira a Reino Unido con escepticismo, pues si bien no está presente directamente en el mercado británico, el recelo surge porque gran parte del tráfico de pasajeros que recibe procede de las islas sajonas. Los turistas británicos suponen un importante acicate a nuestro sector terciario y, pese a la caída del poder adquisitivo de la libra esterlina, el 20,6% del gasto foráneo total en 2016 fue de turistas británicos.

Se podría decir que Aena no ha percibido aún los posibles efectos negativos que el Brexit pueda tener en los bolsillos de los británicos más viajeros, pues en bolsa la compañía no ha parado de subir. Desde finales de junio se ha revalorizado casi un 40% y cotiza en subida libre.