Los flujos de fondos del mes de mayo muestran como los inversores comienzan a salirse de la renta variable para apostar por los bonos. Se consolida la tendencia del mes de abril.
Los fondos globales de renta variable registraron el primer mes de salidas netas desde el mes de agosto de 2013. Aproximadamente fueron 3.000 millones de dólares, que supone un 0, 05% menos con respecto al mes anterior. Además, al mismo tiempo, los fondos globales de bonos sufrieron un incremento neto de 28.000 millones de dólares, o un 0,9% más con respecto a abril.

Es decir, es la primera vez desde noviembre de 2012 que se observa una caída neta en los flujos de fondos de renta variable y una subida neta de los flujos de fondos de bonos, según apunta Citigroup en un informe. De hecho, ya en la semana pasada la renta fija acaparó una subida neta de 6.300 millones de dólares.

Salidas y entradas de flujos de fondos


En lo que respecta a los mercados emergentes, se puede ver un incremento de los fondos de renta variable. En el pasado mes avanzó un 0,2% en relación a la medición anterior con un saldo positivo de 1.000 millones de dólares.

Aunque para ser más exactos, la subida más fuerte fue de los fondos globales de mercados emergentes, un 0,5% más que el mes anterior con 2.000 millones de dólares de entradas netas, además de los fondos de Latinoamérica, con un crecimiento del 0,8% frente a la lectura pasada, que han recibido 300 millones de dólares.

Por otro lado, los fondos de Asia y EMEA sufrieron un retroceso con respecto a abril. En concreto 1.000 millones de dólares menos para la primera región y 200 millones de dólares menos para la segunda.

Evolución anual de flujos de fondos

En último lugar, se vieron redenciones netas de los fondos de renta variable de mercados desarrollados que suceden por primera vez desde diciembre de 2012. De hecho, salieron 5.000 millones de dólares, lo que supone un 0,1% menos con respecto al pasado mes.

Esto ha llegado como consecuencia de las salidas netas de los fondos de capital de Estados Unidos, unos 16.000 millones de dólares, o un 0,5% menos de activos. También, los fondos de renta variable europeos y japoneses siguen atrayendo flujos, aunque a un ritmo más lento que antes.