Luis Sánchez de Lamadrid, director general de Pictet Wealth Managament, habla de las consecuencias económicas y políticas del Brexit, además de los efectos que puede haber en los mercados próximamente. 
 
En los mercados sin lugar a dudas hemos visto ya el efecto del Brexit, pero ¿de qué manera se trasladará a la economía real? ¿Cuál será el verdadero impacto?

Nosotros creemos que el Brexit tiene tres consecuencias. Hay que empezar por consecuencias políticas, y las estamos viendo en el Reino Unido con una oleada de dimisiones de cada uno de los líderes de los diferentes partidos políticos y creo que además van a tardar un tiempo de saldar estas diferencias políticas. En segundo lugar, creo que hay que tener en cuenta las consecuencias económicas. De un punto de vista económico todo depende de cómo sea la salida de la Unión Europea, si es blanda o dura. Nosotros hemos hecho una previsión a cinco años y creemos que si la salida es blanda les va a afectar o les va a reducir cuatro puntos de PIB y si la es salida es dura creemos que es doble hasta ocho puntos de PIB. Lo que son mercados financieros, nosotros creíamos que el principal mercado perjudicado iba a ser el mercado británico, que no ha sido así, aunque sí esperábamos caídas por encima de las que se produjeron el día 26.

El Footsie no ha estado igual de penalizado que el resto de mercados europeos. ¿Qué está descontando en los principales índices europeos que no está haciendo el selectivo británico?

La verdad es que esa es una buena pregunta, sobre todo porque hay que tener en cuenta que los principales mercados a nivel mundial tan solo el Footsie y los americanos son los únicos mercados que están por encima de los niveles del día 26. Sinceramente no tengo una respuesta para justificar por qué están ahora mismo por encima. Podríamos decir que la libra les puede ayudar, pero la sensación que tenemos es que el Footsie podría recortar en los próximos días.

Donde hemos visto también el resultado de la salida del Reino Unido es en la libra. ¿Veremos más caídas para la divisa británica?

La sensación que nosotros tenemos es que esto son mínimos de 30 años y tenemos la sensación de que la libra se debería estabilizar por estos niveles.

¿De qué manera nos puede afectar a España el Brexit? Se habla de que el turismo puede estar penalizado, las compañías con presencia en Reino Unido…

Hemos hecho una previsión de cómo nos puede afectar el Brexit en 2016 y 2017 a la Unión Europea. Estábamos esperando crecimientos del PIB de la UE entre el 1,7% y el 1,8%. Pensamos que se va a quedar en torno al 1,5% para este año y para el año que viene creemos que nos puede afectar un poco más y puede ser entre el 1,3% y el 1,4%. No tenemos hecho un cálculo exacto de cuántas décimas nos puede restar el Brexit a España. Lo que pasa es que no creo que debamos ser cortoplacistas. Creo que España ha reaccionado bien básicamente porque ya ha pedido y ya está tomando medidas para poder ser el centro de diferentes iniciativas. Hemos vista la agencia europea de medicamentos en Málaga, estamos detrás de a ver si Madrid puede ser una pequeña city. Tenemos la sensación de que sí nos puede afectar algo al turismo y alguna otra industria adicional pero en el medio plazo sí pensamos que puede ser positivo para España.

Otro de los temas centrales con respecto a este asunto son las consecuencias políticas. Muchos analistas señalan que la influencia en la economía de Reino Unido dependerá de cómo sea la salida. ¿Qué alternativas se barajan?

Aquí lo que está claro es que por primera vez en mucho tiempo los líderes de la Unión Europea han mandado un mensaje fuerte y coordinado en el que le han pedido al Reino Unido que ponga a una persona responsable y con capacidad para negociar desde ya. No esperar a la dimisión de Cameron en octubre. Eso genera incertidumbre. La sensación es que la Unión Europea quiere tener una posición dura de negociación que probablemente se vaya flexibilizando en el proceso de negociación. La sensación que tenemos es que pudiera llegar un acuerdo intermedio, que no sea ni una salida blanda ni una salida dura, sino algo que sea moderado y que no penalice de manera excesiva al resto de la Unión Europea.

¿Puede que a partir de ahora veamos más incertidumbre en los mercados con peticiones de nuevos referéndums, no solo en Reino Unido sino en otras regiones?

Al principio hablábamos de unas principales consecuencias del Brexit que eran las políticas. Hay que tener en cuenta que inmediatamente después del Brexit tuvimos elecciones en España en las cuales los populismos decrecieron en voto. Entonces, la sensación es que toda esta ola populista que podría empujar una salida o referéndums en los diferentes países sí les ha topado de golpe con las elecciones españolas. La sensación que nosotros tenemos es que muy probablemente las elecciones sean un cortafuego político para diferentes referéndums en otras zonas de la Unión Europea.

En este entorno, ¿qué margen tienen los bancos centrales? ¿Qué actuaciones llevarán a cabo los próximos meses?

Lo que está claro es que el brexit lo que ha hecho es retrasar una posible subida de tipos adicional en Estados Unidos. Yellen lo que sí ha dicho claramente es que va a esperar a ver cómo es la salida de la Unión Europea o qué consecuencias puede tener una futura salida de la UE de Reino Unido y cómo va a afectar al crecimiento mundial antes de hacer una subida de tipos. Lo que nosotros esperamos es una subida de tipos de interés en septiembre ahora esa subida la ponemos en duda.

En relación a la Fed, ¿ve como escenario más probable la no subida de tipos de interés en Estados Unidos de aquí a final de año?

Nosotros tenemos la sensación de que va a haber una subida adicional de tipos de interés en Estados Unidos. Ellos han demostrado y han enviado el mensaje al mercado de que una subida de tipos adicional en 2016 es positiva, sobre todo para seguir con la tendencia de normalización económica que están buscando en Estados Unidos. La sensación es subida de tipos adicional en Estados Unidos, lo que pasa es que todavía no sabemos cuándo será.

Una de las previsiones es que los activos de riesgo estén bajo presión próximamente. ¿Dónde puede estar el interés para el inversor ante este panorama?

Nosotros lo que hicimos fue reducir el riesgo de todos los perfiles de nuestras carteras aproximadamente veinte días antes del brexit, porque lo que creíamos era minimizar posibles riesgos. Hemos recomprado una parte. Lo que está claro es que con los tipos actuales lo que hay que hacer es buscar oportunidades en renta variable. Nosotros seguimos creyendo que para algunos perfiles muy puntuales la renta variable y la de calidad sigue siendo un valor en el que hay que estar. Seguimos prefiriendo Europa por encima de Estados Unidos. Sobre todo teniendo en cuenta que Europa está algo más barata que Estados Unidos y más todavía porque todavía no ha recuperado los niveles pre Brexit.