Santiago Frías, director general de Bodegas Riojanas, visita el plató de Estrategias de Inversión para hablar de la evolución de su negocio, así como de las perspectivas de cara al futuro.
 
Cerraron los nueve primeros meses del año con un incremento en casi todas las partidas del balance… ¿Cómo esperan cerrar el año y qué perspectivas tienen para 2017?

La verdad es que este ejercicio está siendo positivo a lo largo de todo el año, pero también es cierto que tenemos un problema que es la estacionalidad en nuestro negocio. La campaña de Navidad es muy fuerte. De hecho, los tres últimos meses se hace el 50% de la facturación. Entonces, decir cómo vamos a acabar en las partidas es un poco complicado porque en los tres últimos meses nos jugamos mucho. Aun así, la tendencia ha sido buena y esperamos que siga en esa línea.

La cifra de negocios de exportación se redujo en más de un 20% hasta septiembre. ¿Qué les ha penalizado?

El año pasado incrementamos mucho la exportación, crecimos en torno a un 40% y este año tocaba hacer una digestión de esos crecimientos. Ya contábamos con ello. También hay que decir que ha habido determinados países en los que quizá no ha funcionado tan bien como debiera haber funcionado, como Inglaterra con el tipo de cambio u otros mercados que para nosotros son importantes y quizá lo que estamos trabajando es en asegurar esos mercados y en generar más base de clientes ya que al haber abierto esos mercados hace poco todavía somos débiles.

¿Cuáles son las principales regiones destino de sus vinos? ¿Tienen en mente abrirse a algún mercado más?

Para nosotros los mayores mercados son Inglaterra, Alemania, Estados Unidos o México. Son tradicionalmente nuestros grandes mercados. Hay países que están creciendo y que lo hacen a buen ritmo como pueden ser Canadá, por ejemplo, y varios países de Sudamérica que también están creciendo a buen ritmo. Hay países mucho más consolidados como pueden ser Francia o Suiza. Los crecimientos que se pueden esperar de estos países son mucho menores.

Entre las regiones se encuentran Inglaterra-Irlanda y México, dos de los países que se han mirado este año con lupa al calor del Brexit y la victoria de Trump. ¿Cómo valora estos hechos?

Con el Brexit la verdad es que nadie sabe que va a pasar. No se sabe cómo se va a afrontar esta salida. Lo que sí que sabemos es que por un lado Inglaterra siempre ha sido un país muy comercial y en ese sentido muy abierto al intercambio comercial. En ese sentido nosotros creemos que en las negociaciones no va a haber grandes trabas a la importación y exportación de productos y menos de la Unión Europea. Por otro lado, sí que es verdad que a corto plazo la libra ha caído. Eso ha penalizado las exportaciones. Al final una caída de un 20% de la libra está encareciendo muchos productos como el vino.     

Y si nos centramos en denominaciones….a pesar de su nombre tienen Rioja, Albariño ,Toro y Rueda…¿Cuánto aporta cada una a los ingresos totales del grupo?

Nos llamamos Bodegas Riojanas, nuestro principal negocio está en Rioja y grandes reservas y lógicamente ese es nuestro core business. El resto de las denominaciones nos aportan sobre todo una amplitud en el catálogo que para muchos mercados es muy útil. Cuando vas a cualquier país extranjero, el poder ofrecer no solo Rioja sino las principales denominaciones de origen españolas te da un plus. En este sentido, siendo recientes estamos en el 25% del total de la facturación que provienen de todas esas denominaciones y creciendo a buenos ritmos.

¿Cómo ha evolucionado la deuda? 

Este año hemos incrementado el endeudamiento de forma significativa porque veníamos de tres años reduciendo el apalancamiento, pero este año, y ya empezamos el año pasado, afrontamos una construcción de una bodega nueva en rueda. La entrada con el 54% en Rías Baixas y a eso hay que unir la compra de autocartera. Compramos recientemente un nueve y pico por ciento. Con lo que todo eso nos ha llevado a incrementar el endeudamiento. Nos hemos atrevido porque la reversión de esas inversiones el retorno que hemos visto en todas ellas es mucho más alto que el coste de ese endeudamiento.

¿Les ha penalizado de alguna forma la ausencia de gobierno en España que hemos visto durante gran parte del año?

Creo que sí. Quizá es un poco pretencioso pero en estos últimos meses se está notando una alegría en el consumo privado de las personas que hace seis meses no se veía. No sé si es porque se unen los buenos datos del crecimiento de la economía o las menores tasas de paro o la formación de gobierno que quizá dé estabilidad, pero es cierto que ahora se está habiendo un poco más de alegría en el consumo de las personas.

En los últimos meses han llevado una adquisición de acciones propias hasta controlar en torno a un 9,389% del capital. ¿Tienen algún porcentaje máximo como objetivo?

Como bien sabemos la ley nos permite adquirir hasta un 10% del capital en autocartera. Nuestro objetivo es incrementar más nuestra participación en autocartera y la siguiente junta general en junio del año que viene decidirá qué hacemos con esas acciones. Lo que tradicionalmente hemos estado haciendo cuando hemos ido comprando autocartera era ir amortizándolas. Era en porcentajes muchos menores y la junta decidirá en su momento.

En el mes de julio abonaron 0,14 euros por acción en forma de dividendo y lo incrementaron respecto a los 0,12 euros del año anterior… ¿Qué objetivos se plantean en este sentido? ¿seguir incrementándolo?

Si los resultados acompañan nuestro objetivo sería volver a incrementar un poco el dividendo ya que es un valor estrecho, no tenemos una gran capitalización, y creemos que la mejor forma de tener contentos a nuestros accionistas es con un dividendo que no perjudique a la compañía ni a corto ni a largo plazo pero que también que tenga contentos a nuestros accionistas.

Las políticas expansivas de los bancos centrales han provocado la vuelta a movimientos de M&A … ¿Temen ser comprados por alguna compañía en este momento?

No, no. Tenemos un grupo de accionistas estables, están relativamente contentos y no se plantea la salida de ninguno de ellos, por lo que no es una preocupación que tengamos sobre la mesa. Es verdad que nosotros hemos sido los primeros que nos hemos lanzado a invertir gracias a esa facilidad crediticia y a los bajos costes del endeudamiento. Y al contrario, creo que nos hemos beneficiado de esa situación.