Su aspecto físico (vaqueros, camisa blanca, zapatillas deportivas y mochila) recuerda a los emprendedores de  Silicon Valley, como Steve Jobs y, si bien él mismo reconoce que no sabe de tecnología, sí de invertir en empresas tecnológicas. Su buen olfato por los negocios de internet le ha convertido en el mayor business angel de España a través de Cabiedes & Partners.


¿Cómo alguien que estudió Filosofía acaba siendo un business angel?
La Filosofía tiene que ver con mi trabajo más de lo que parece. La rama de la Filosofía en la que me centré fue la Lógica Matemática y ahora me ayuda a tener una visión probabilística de la inversión, tomar decisiones en entornos inciertos y conocer el Behavioral Finance. Además, luego estudié un MBA y un CFA.

Al final acabó dirigiendo Europa Press, la empresa familiar…
La familia me había escrito el camino. Me incorporé con la condición de no hacer nada que ya existiera y, así, lancé Europa Press Tv. En el 1992 nos contaron que habían creado en EEUU Internet, lo que posibilitaba llegar a coste cero a cualquier usuario que tuviera ordenador. Vi claro que era algo que podíamos aprovechar en la agencia y, de hecho, las agencias fueron la primera isla arrasada por la gran ola de Internet. Así pudimos vender nuestro producto a grandes multinacionales. Pal final de los 90, en vez de venir a nuestro despacho grandes multinacionales, empezaron a aparecer jóvenes más o menos indocumentados y cortos de dinero que tenían proyectos tecnológicos, como el buscador Olé o MyAlert, que eran inversiones más cercanas a nuestro negocio, pero vimos que nuestro negocio lo estaba arrasando internet, así que, comenzamos a hacer inversiones de ecommerce y en clasificados. Todo ha sido una transformación lenta. Yo nunca de pequeño pensé en ser business angel de empresas startups tecnológicas, sino que la vida me ha ido llevando ahí.

¿Cuáles son las mejores y peores inversiones que ha hecho?
Mi negocio va de tener muy pocos éxitos muy grandes y muchos fallos. El 80% de las inversiones que hago se van al garete, no me dan nada. En el otro 20% que me va bien tengo unos múltiplos muy buenos. Mis primeras inversiones que se fueron al garete fueron MyAlert y Olé. Luego hay otras que me han ido muy bien, como Privalia, Trovit y BlaBlaCar. Mi manera de invertir es exitosa porque sé vivir con un porcentaje de fallos muy grande, que es muy malo para la autoestima, pero muy bueno para la cartera. Ahora me van bien Indexa o Bankimia, entre otras.

¿Cómo controla los ánimos cuando ve tanto porcentaje de inversiones infructíferas?
Lo primero es tener una estrategia y en ella ya contemplo que el 80% de las inversiones me va a salir mal, pero que una puede compensar las otras. Saber pensar en probabilidades es una ventaja para los inversores.

¿Qué tiene que tener una empresa para que decida invertir?
Entre mi hermano yo hacemos unas 10 inversiones al año con unas ideas muy claras: proyectos de internet, basados en Madrid y Barcelona, y en fase startup, justo cuando ya han tenido los primeros contactos con el mercado y empiezan a tener usuarios, aunque no tengan ventas. Luego diversificamos en distintos sectores que va disrumpiendo internet, por lo que ahora estamos en movilidad, comidas, empresas colaborativas y muchas fintechs. Pero dentro de unos años seguramente estemos en otros sectores.

Más allá del capital riesgo, ¿en qué invierte?
De mi patrimonio dedico a la inversión de capital riesgo un 30%, mientras que el 70% está invertido en mercados organizados. Yo le dedico a la inversiones alternativas un 30% porque como de ello, pero un inversor particular debería dedicarle un 5-10%, no más. Lo que tengo invertido en mercados organizados está súper diversificado, súper indexado y completamente neutral a nivel geográfico. Para que mi cartera vaya mal, tiene que hundirse el mundo, de hecho, ni he notado el Brexit. Los riesgos los paso en capital riesgo porque es lo que conozco, en lo otro estoy invertido globalmente porque creo que no tiene sentido intentar batir al mercado.

¿Una vez que invierte en una empresa se involucra al máximo en el negocio?
Un inversor tiene que dar dinero, no consejos. No se añade valor intentado ayudar a los emprendedores o aportando valor porque ellos son los que saben, nosotros solo nos tenemos que limitar a aportar dinero. El emprendedor conduce el coche y nosotros le damos gasolina. El que se juega la vida en cada curva es él y, por ello, yo solo tengo inversiones minoritarias en las empresas. Sí que puedo aportar consejos en un proceso de venta o en un conflicto con inversores, que son cosas que sé mejor que los emprendedores, pero son cosas muy limitadas.

¿Qué tiene que tener un business angel para triunfar?
La clave para sacar rentabilidad es tener dinero, disciplina y estrategia financiera. Esto no va de ser visionario o tener conocimientos de tecnología. Hay que diversificar, hacer las inversiones por fases y tener un profundo respeto por los emprendedores y los proyectos, haciendo una buena selección de ellos.

El grueso de sus inversiones est fintech. ¿Qué futuro le ve a estas empresas?
Es indiscutible que las fintech van a acabar con la banca tradicional. El negocio financiero es información e intermediación, por lo que es perfecto para disrumpirlo por internet. No se puede cantar victoria, pero ya se han provocado fisuras en el sector bancario.