La robótica lo está cambiando todo, lleva años mejorando la capacidad de las fábricas o en la agricultura y en el sector de la salud, pero estamos ante el inicio de una gran revolución en los próximos años.

Si usted es de los que piensa que un robot difícilmente puede sustituirle en su trabajo, quizás está equivocado. Puede que su opinión se base en que, en el pasado, la automatización de la economía se limitó a las tareas repetitivas, como el cálculo mental (calculadoras), la copia de textos e imágenes (ordenadores e impresoras) o la limpieza (lavavajillas).  Sin embargo, se están produciendo mejoras tecnológicas que van a permitir la robotización de tareas no repetitivas que hasta el momento eran del dominio exclusivo de las personas.

La era de los robots la tenemos a la vuelta de la esquina, es la siguiente revolución industrial y sin duda será un gran cambio en nuestro sistema productivo del futuro.

La proyección de crecimiento para los próximos años es absolutamente masiva y es una alternativa de inversión importante en multitud de áreas de cualquier país.

Las recientes mejoras  en las capacidades sensoriales y de procesamiento, junto con el desarrollo del big data y de la inteligencia artificial, están permitiendo que la automatización se extienda a casi todo tipo de tareas no repetitivas, como la conducción de vehículos (el automóvil sin conductor de Google) o el diagnóstico médico (el robot Watson de IBM) o el famoso robot de operaciones Da Vinci.

El avance tecnológico es de tal magnitud que un estudio de McKinsey estima que hoy mismo se podrían automatizar el 45% de las tareas existentes en EE. UU. Pero no hay que confundir tareas con puestos de trabajo: un puesto de trabajo o una profesión comprende múltiples tareas, como la interacción social o el ejercicio físico.

Para evaluar el impacto sobre el empleo, debemos analizar cuántas de las tareas de cada profesión corren el riesgo de ser automatizadas. Eso es precisamente lo que han hecho dos profesores de la Universidad de Oxford, Carl B. Frey y Michael A. Osborne. En su análisis identifican tres grupos de tareas que la tecnología todavía no será capaz de desempeñar en las próximas dos décadas: percepción y manipulación en entornos desordenados, inteligencia creativa (hacer una broma) e inteligencia emocional (persuadir a alguien). En función de la importancia que estos tres tipos de tareas tienen, Frey y Osborne calculan la probabilidad de que cada profesión pueda ser automatizada.

Si convertimos su clasificación estadounidense a la española podemos estimar el efecto sobre una lista de 485 profesiones en España. La primera tabla muestra ejemplos de profesiones según su riesgo de automatización 

 

Empleo y automatización

Profesión Grupo de riesgo Probabilidad Médicos de familia Bajo 0,42% Compositores, músicos y cantantes Bajo 4,45% Economistas Medio 43,00% Analistas financieros Medio 46,00% Transportistas (coches, taxis, furgonetas) Medio 56,78% Empleados de contabilidad Alto 97,00% Operadores de telemarketing Alto 99,00%

Se estima que la tecnología ya es capaz de automatizar profesiones cualificadas (véase el riesgo que corren contables, analistas financieros y economistas), mientras que aquellas en las que la interacción humana y la creatividad tienen más importancia (médicos de familia, músicos) son las que están más protegidas

En conjunto,  un 43% de los puestos de trabajo actualmente existentes en España tienen un riesgo elevado (con una probabilidad superior al 66%) de poder ser automatizados a medio plazo, mientras que el resto de los puestos de trabajo quedan repartidos a partes iguales entre el grupo de riesgo medio (entre el 33% y el 66%) y bajo (inferior al 33%).

Y debemos subrayar que  todo el desarrollo de robotica traerá consigo un boom de nuevas profesiones y puestos de trabajo cualificados tal y cómo ocurrió con el desarrollo de la informática, el mayor problema serán las personas que no tengan formación técnica o creativa que podrían verse muy perjudicados por el mercado laboral futuro.

¿Y qué hacemos como inversores ante este gran cambio? ¿Cómo nos beneficiamos?

En este sentido, Richard Lightbound,  CEO de ROBO Global Robotics  de ETFs Securities,  Indica que “ la oportunidad de inversión en robotica es excepcional y esta en un momento muy temprano, lo mejor aún está por venir” explica que “las oportunidades en robótica son más elevadas que en otros sectores” y que sus valoraciones son “más atractivas sobre todo para el largo plazo”. Básicamente puede ser una buena opción para el futuro, tal y como apunta el experto, porque la industria “está posicionada en el crecimiento sobre la economía global”. De hecho, la tecnología cada vez tiene mayor peso en el PIB mundial, una tendencia que seguirá en los próximos años.

El analista destaca que “hay una tremenda oportunidad de crecimiento”, sobre todo, “si nos fijamos en las proyecciones sobre la demanda de robots (ventas) para los próximos años”. Uno de los puntos positivos que evidencian la posibilidad de expansión es que “el Capex de la industria se está moviendo mucho al alza”, lo cual “es bastante positivo”, según el experto, “por la creciente inversión que está aglutinando”. 

 

Automatización

¿Dónde hay más oportunidades con esta creciente industria de la robótica?

El siguiente salto cualitativo y cuantitativo, al margen del que ya se está produciendo a día de hoy, se espera que se produzca en el sector servicios. Tanto es así que se espera que se pase de 9.300 millones de dólares estimados para este año hasta los 51.500 millones de dólares para el 2023. Eso supondría que el crecimiento global de la robótica, aglutinando industria y sector terciario, sumaría 102.800 millones de dólares dentro de siete años, por los 44.600 millones de dólares de este año. 

 

Gráfico 3 robotización

Así pues, las áreas que podrían beneficiarse de un mayor crecimiento en la próxima década sobre estos mimbres serían los drones –que alcanzará un nicho de mercado de 14.000 millones de euros en 2025–; la investigación –con una captación de 1.000 millones de dólares hasta 2020–, la salud –cuya capitalización alcanzaría los 18.000 millones de dólares en 2022–, la agricultura –que sumaría 16.300 millones de dólares en 2020–, la impresión 3D –con una cuota de mercado de 14.600 millones de dólares para el 2019–; y el consumo –área en el que se espera un crecimiento robótico hasta los 12.200 millones de dólares–.

Gráfico robotización

¿Cómo invertir en la Megatendencia de la Robótica?  Realmente debemos diversificar nuestro riesgo y utilizar fondos de inversión especializados o un ETF que replique el índice de robótica que tan de moda se están poniendo en estos momentos.

Muchos brokers on.line o intermediarios financieros ofrecen estos productos para invertir. Les dejamos este enlace dónde poder solicitar más información sobre cómo contratar  fondos o etfs de robótica de Self Bank, por si su intermediario habitual no lo comercializa.