La Reserva Federal (FED) ha hecho lo que el mercado esperaba, mantener los tipos de interés en el 0,75%-1%. Pero, ¿ha habido cambios en el tono del comunicado de la autoridad monetaria?


La FED afirma en el comunicado que "desde marzo los datos del mercado laboral se han robustecido, aunque el crecimiento económico se ha ralentizado". De la misma forma apunta que "el gasto de los hogares ha crecido modestamente, aunque los fundamentales que soportan el crecimiento del consumo son sólidos. Además, apunta que esta vez la inversión en bienes de equipo de las empresas es firme".  Por estos motivos y quizá por la reducción de la inflación en los últimos meses, la institución ha decidido mantener los tipos de interés, tal y como estaba previsto en una decisión que ha sido unánime. 

Tal y como puede verse se trata de una decisión más que descontada por los mercados, que no esperaban que la autoridad monetaria subiera tipos en dos reuniones consecutivas, y menos en una sin rueda de prensa posterior de la presidenta, Janet Yellen.

La próxima subida podría producirse en junio, de hecho, el mercado le da a esta posibilidad un 50%. Hay que recordar que los propios miembros de la FED anticipaban en marzo dos subidas más este año, que podrían producirse antes del verano y en septiembre. De cumplirse estas estimaciones, Estados Unidos acabaría el año con los tipos en el rango 1,25-1,5%.

En marzo, en pleno éxtasis de los mercados por la victoria de Trump, hubo expertos que llegaron a fantasear con la posibilidad de que la Reserva Federal subiera los tipos en tres ocasiones este año. Pero quizá los datos que estamos conociendo en las últimas semanas no son tan robustos como se esperaban.

Sobre todo tras conocer el pasado viernes el primer dato sobre el PIB de Estados Unidos del primer trimestre, que muestra una expansión de la economía del 0,7%, muy por debajo de las cifras de trimestres anteriores e inferior también de las estimaciones de los expertos.

 

PIB

 

Por si fuera poco, la posible política fiscal y los paquetes de estímulos que prometía el presidente Donald Trump durante la campaña electoral aún no están aprobados y su entrada en marcha podría retrasarse. Es decir, que quizá este año los bolsillos de los americanos y los de sus empresas no va a poder disfrutar de sus efectos.

Sin embargo, la mayor parte de los analistas e incluso algunos miembros de la propia FED esperan que todos estos datos macroeconómicos mejoren en las próximas semanas. El propio comunicado apunta que " el Comité ve la ralentización del crecimiento del primer trimestre como algo transitorio y esperamos que la expansión siga produciéndose a un ritmo moderado, que el mercado se fortalezca algo más y que la inflación se estabilice alrededor del 2% en el medio plazo".  Además, asegura que "los riesgos económicos de corto plazo parecen equilibrados.  

Por el momento, sobre el papel, los dos mandatos de la autoridad monetaria, el empleo y los precios están cubiertos. La tasa de paro está en el 4,5%, el nivel más bajo desde junio de 2007. Eso sí, la tasa de participación ha bajado y los sueldos suben, pero siguen si despuntar con fuerza. Esas serían dos de las principales debilidades laborales en el país.

A pesar de que el petróleo se ha recuperado desde los niveles de hace un año, es cierto que sigue sin romper barreras y muy cerca de la cota de 50 dólares el barril. A pesar de todo, lo cierto es que la inflación ya está por encima del objetivo del 2%.

 

Inflación eeuu abril

Por si fuera poco, los mercados tampoco son un quebradero de cabeza para la autoridad monetaria. Como explica Franck Dixmier, director global de Renta Fija de Allianz Global Investors, “extraoficialmente, la Reserva Federal también vigila la estabilidad financiera, que actualmente es muy buena. Los mercados de renta variable están en máximos históricos y el mercado de bonos es estable”.

Lo que despierta más interés en esta ocasión es saber si en el comunicado de esta tarde, la institución que preside Janet Yellen hará alguna referencia a las medidas que piensa poner en marcha para reducir el tamaño de su balance. En los nueve años que han durado las políticas monetarias expansivas, ha llegado a aumentar en 4 billones de dólares, hasta 4,5 billones. En el comunicado de hoy no se ofrece ningún detalle al respecto, aunque quizá haya que esperar a la publicación de las actas de esta reunión. 

En opinión de Álvaro Blasco, director de ATL Capital.  “este balance es demencial. Además, hay datos que hacen pensar que el crecimiento de EEUU no es tan robusto como esperábamos y esto podría retrasar las fechas en las que la Fed empiece a reducir su balance”, afirma.

En una entrevista con Bloomberg, el ex presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, ha dicho que se tardará entre 4 y 5 años en colocar el balance de la FED en un nivel sostenible. 

 

Balance de la FED