Cuando arrancó 2017, expertos y analistas advertían una y otra vez sobre el riesgo político para los mercados ante el apretado calendario electoral europeo: Holanda ya está en el retrovisor y las presidenciales francesas también, este jueves es el turno de Reino Unido (por sorpresa eso sí) y el fin de semana de las legislativas galas. Tras el verano, Alemania… e Italia sigue pendiente.

‘No es tan fiero el león como lo pintan’. Reza el refranero español. Y así parece que está sucediendo con las elecciones en Europa este 2017. Cuando iniciamos este ejercicio que ya llega a su ecuador, analistas y expertos advertían sobre el elevado riesgo político que afrontaban los mercados, especialmente los del Viejo Continente, ante las elecciones que se avecinaban en Holanda, Francia, Alemania y no se descartaba Italia.

De las dos primeras, la renta variable parece haber salido airosa, no se esperan sorpresas de la tercera y se ha sumado una quinta: Reino Unido, cuyos ciudadanos acuden este jueves a las urnas, convocados de forma anticipada por la primera ministra, Theresa May, para afianzar su liderazgo de cara a las negociaciones del Brexit… cuya ‘activación’ era también fuente de preocupación geopolítica en las estimaciones para el año.

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Con una revalorización cercana al 9%, y a pesar del temor inicial que despertaba una posible victoria de la candidata de extrema derecha, Marine Le Pen, el Cac 40galo ha logrado sobreponerse al riesgo político y celebrado, como no podía ser de otra forma, que el statu quo se haya mantenido en la segunda economía de la Zona Euro. Ahora, el país se enfrenta a la ‘segunda prueba de fuego’: las legislativas que se celebran este fin de semana y el próximo (11  y 18 junio).

Mientras, el Ftse 100 británico espera el veredicto de los ciudadanos, con las encuestas augurando una mayoría (no tan holgada como se esperaba) de los Conservadores frente a los Laboristas, con un acumulado positivo del 5%.

Con Emmanuel Macron en El Elíseo se despejaron buena parte de las dudas, pero los analistas coincidían en señalar en que los comicios de los dos próximos dos domingos serán claves a la hora de determinar la capacidad reformista que le otorga el mercado. Así, desde AllianzGI señalaban que a partir del resultado de estos, podrían “posicionarnos de una manera más agresiva (o no) sobre los activos de riesgo. Si la prima de riesgo Francia se evaporara, sería el conjunto de spreads de la Zona Euro el beneficiado, y aparte de los todavía riesgos geopolíticos concisos, nada impediría otra corrección más de la sobrevaloración del Bund”.

El programa económico del presidente francés está centrado principalmente en mejorar la productividad mediante una rebaja de las cargas sociales, reducir el déficit público, impulsar el crecimiento, reformar el mercado laboral y fomentar el emprendimiento a través de una política fiscal favorable. Así, Fidelity señala que, previsiblemente, estas medidas deben incidir positivamente en las perspectivas económicas, así como en la confianza de empresarios y consumidores. Un escenario, matiza, que depende “de la obtención de una mayoría estable durante las elecciones legislativas”.

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En este contexto, si echamos un vistazo al aspecto técnico del Cac 40, los Indicadores Premium de Estrategias de inversión le otorgan una puntuación de 9 sobre 10, con tendencia alcista. El momento es positivo, el volumen creciente y la volatilidad decreciente.

Por su parte, el Ftse 100, que cerró 2016 como mejor índice de Europa, con una revalorización superior al 13%, sigue sobreponiéndose al Brexit y al riesgo político, apoyado en la debilidad de la libra y en la fortaleza mostrada por la economía a la decisión de Reino Unido de abandonar la Unión Europea (UE), a pesar de que se sigue hablando de las posibles ‘consecuencias desconocidas’ de este nuevo territorio en el que se adentra el Viejo Continente.

Para reforzar su liderazgo ante las negociaciones que se avecinan, Theresa May, convocaba elecciones este jueves, y todo parece apuntar a que los conservadores que lidera se impondrán a los laboristas de Corbyn. Si bien, con el historial de los sondeos en Reino Unido, los analistas no descartan que finalmente no mejore (o incluso revalide) la mayoría que ostenta, sin dejar de lado la posibilidad de un vuelco electoral…

Con todo, tal y como señala, Patrick Bradley, vicepresidente sénior de análisis de inversión de Brandywine Global, filial de Legg Mason, “la drástica caída de la libra está empezando a dar sus frutos, ya que está beneficiando a las empresas exportadoras, lo que, a su vez, está impulsando el sector manufacturero industrial. Resulta poco probable que el Banco de Inglaterra (BoE por sus siglas en inglés) adopte una postura menos acomodaticia en un contexto de incertidumbre respecto del plano económico y de la dirección que pueden tomar las negociaciones del Brexit”.

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Coincide, Hartwig Kos, Vice-CIO and Co-Head Multi-Asset Team de SYZ Asset Management, al destacar: “La Bolsa británica se han comportado bastante bien (a causa de esta debilidad de la libra) y podemos esperar que esta tendencia continúe hasta el momento de la votación”.

Finalmente, desde La Française AM concluyen que si May ganase las elecciones, “no debería ocurrir mucho, porque el mercado ya lo espera. Y si tuviese que llegarse a una coalición, volveríamos a la situación previa que puede ser difícil para la primera ministra. Desde nuestro punto de vista, aumentaría la incertidumbre e incrementaría la volatilidad”.