
El Euríbor a 12 meses, referencia para las hipotecas a tipo variable en España, subió hoy lunes hasta el 2,563%, su nivel más alto desde enero de 2009. El promedio mensual de septiembre también escala hasta el 2,15% y dispara el diferencial anual en el indicador hasta los 264 puntos básicos, la mayor subida de la historia. En doce meses el Euríbor ha pasado de estar en negativo (-0,492% en septiembre de 2021) a situarse en su nivel más alto en la última década.
Si bien la revisión al alza de las cuotas hipotecarias depende de la fecha del préstamo, la cuantía y años pendientes de devolución, este encarecimiento también comienza a impactar en la renta disponible de las familias, pero sobre todo en la concesión de nuevas hipotecas, donde la carga de intereses es más elevada. Y es así porque el sistema de amortización de una hipoteca más utilizado en España lo que hace es fijar el abono de una serie de cuotas mensuales constantes en las que al principio se pagan más intereses y, al final, más capital. A efectos prácticos, con la media de hoy, esto supone que para una hipoteca variable de 180.000 euros a 25 años con un diferencial del 1% y revisión anual pasará de pagar una cuota de 639 euros a pagar 867 euros, lo que equivale a 2.746 euros más al año.
Opciones para mitigar el alza de cuotas con una hipoteca variable
El panorama es extremadamente complejo, pero no todo está perdido y existen algunas alternativas para intentan mitigar el impacto de la subida del Euríbor y que cada uno deberá analizar en el marco de un proceso global de planificación financiera. Algunas opciones son amortizar capital, pedir un préstamo a un familiar o amigo, alargar el plazo del crédito, cambiar las condiciones o cancelarlo para contratar otro en una entidad que le ofrezca mejores condiciones.
Amortizar capital
La amortización anticipada es la forma de devolver una parte o el total del dinero que debemos a la entidad antes del tiempo acordado. Es una opción de reembolso que es un derecho por ley y que el hipotecado podrá ejercer si así lo desea. La principal es que evitamos pagar los intereses que se generen sobre el dinero que hemos devuelto antes de tiempo. Esta puede ser una buena opción para aquellos hipotecados que dispongan de ahorro y no estén recibiendo por ellos rentabilidad alguna, ya que conseguirá que ese dinero le rente el euríbor más el diferencial que esté pagando amortiguando de paso el impacto de un mayor tipo de interés en la cuota mensual. No obstante, antes de tomar esta decisión, hay que tener en cuenta las comisiones que aplicará el banco por amortización anticipada. También hay que analizar las bonificaciones fiscales a las que se pueda optar, ya que si el crédito es de una pareja, las deducciones en el IRPF podrían hacer que, con los tipos actuales, no salga a cuenta cancelar la hipoteca.
Pedir un préstamo a un familiar
Pedir a un familiar o amigo solvente que le ayude a cancelar parte o la totalidad de la hipoteca es otra opción. Primero, porque podrían dejarte el dinero sin intereses. Eso sí, para evitar que fiscalmente se considere una donación hay que hacer un documento privado entre ambas partes e ir a Hacienda para liquidar ese préstamo mediante el impuesto transmisiones patrimoniales que aunque está exento se debe comunicar. Otra ventaja de esta opción, es la desgravación fiscal que va asociada al préstamo que se adquirió para la adquisición de vivienda.
Alargar el plazo del crédito
Otra posibilidad es alargar el plazo de amortización del crédito. En este caso, hay que hacer números para ver el coste que conlleva y la respuesta del banco. La edad puede ser un condicionante. No es lo mismo que tenga 35 años y quiera alargar de los 50 a los 55 a que tenga 60 y quiera alargar de los 70 a los 75. En cualquier caso, los expertos no lo ven demasiado aconsejable porque, a largo plazo encarecerá el crédito.
Cambiar de variable a fijo
Sin necesidad de abandonar la entidad con la que se haya contratado la hipoteca, el cliente puede plantearse una modificación en las condiciones del crédito. Un cambio que hoy puede resultar atractivo para quienes tengan contratada una hipoteca a tipo variable ante la expectativa de que el aumento de tipos pueda alargarse. En este caso, convendrá tener en cuenta el momento del préstamo en el que se encuentre el hipotecado.
Subrogación
Supone la cancelación de la hipoteca en una entidad para contratarla con otra que ofrezca mejores condiciones. Este proceso podría conllevar diferentes costes (desde la comisión del banco en el que se contrató el producto inicialmente hasta los gastos de notaría), unos gastos que pueden hacer que el ahorro en tipos se vea superado.

