MADRID, 18 JUL. (Bolsamania.com/BMS) .- El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, podría recurrir a negociaciones sobre la financiación autonómica en su encuentro con el presidente de la Generalitat, Artur Mas, para poder salir de la reunión habiendo logrado algún avance con el mandatario catalán, ya que desde Moncloa han asegurado que no van a ceder en lo referente a la consulta soberanista a pesar de las insistencias de Mas.

La mejora de la economía española y la reducción del déficit permiten al presidente español tener mayor margen de acción a la hora de intentar satisfacer a Mas.

Además, el Gobierno quiere aprovechar que la reforma sobre financiación autonómica diseñada por el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, no se materializará hasta después de las elecciones municipales y autonómicas (mayo de 2015) ante la necesidad de introducir cambios importantes en su contenido.

Según ha informado este viernes el diario El País, Rajoy estaría dispuesto a presentar una norma en la que las comunidades más ricas, como Madrid o Cataluña, no salgan tan perjudicadas. De todos modos, el rotativo nacional ha asegurado que el mandatario español en ningún caso permitirá el pacto fiscal en Cataluña.

Desde el Gobierno llevan tiempo asegurando que es imposible que se conceda tal grado de autonomía a la Generalitat. Mientras, Montoro ha destacado recientemente que el pacto fiscal no se traduce necesariamente en una mejora de la economía catalana. Además, el ministro español ha recordado que la comunidad autónoma seguiría recibiendo importantes servicios públicos desde la Administración central.

PRESIONES INTERNAS

Tanto barones del Partido Popular (PP) como miembros de Convergència i Unió (CiU) están presionando a sus dirigentes para que no cedan ante las presiones del otro. De esta forma, desde el PP no quieren que la formación haga frente a un coste electoral demasiado elevado en el caso de que Rajoy permita más de la cuenta a Cataluña.

Por su parte, en Cataluña, formaciones como CiU o Esquerra están presionando a Mas para que no se eche atrás a la hora de convocar un referéndum que ha sido tachado de ilegal desde Moncloa. Por su parte, el presidente de la Generalitat quiere estrechar los lazos entre los partidos catalanes para ser más fuertes de cara al Gobierno central.

De esta forma, los dos dirigentes podrían acudir a su próxima reunión con pocas intenciones de cambiar las cosas o de tomar riesgos demasiado elevados ante la proximidad tanto de las elecciones como de la consulta soberanista.

G.D.