Prosegur ha logrado un beneficio neto consolidado de 93,1 millones de euros hasta septiembre, un 26,7% menos que hace un año. La compañía afirma que el factor culpable de esta caída son los costes extraordinarios que han derivado de la transformación organizativa de la sociedad.
 
Prosegur ha cambiado su modelo de gestión por cada país en un modelo por negocio, “con la plena operación de la divisiones de Prosegur Cash, Prosegur Seguridad y Prosegur Alarmas”, afirma la sociedad.

La empresa facturó 2.843,6 millones de euros, el 3,4% menos, afectada por los tipos de cambio, según afirma la empresa de seguridad. Prosegur ha mantenido un claro ritmo de crecimiento en sus ventas, con un incremento del 13% en moneda local con respecto al año anterior. Las ventas de los nueve primeros meses sumaron un total de 2.844 millones de euros, un 3,4% menos con respecto al mismo periodo de 2015.

Por unidades de los distintos negocios, Prosegur Alarmas ha presentado un crecimiento orgánico del 17%, mientras que Prosegur Seguridad y Prosegur Cash crecieron un 14% cada una.

La deuda neta total se ha incrementado en 30 millones de euros respecto al mismo periodo del pasado año. La empresa ha asegurado que esto se debe principalmente a “las inversiones en Sudáfrica y los gastos derivados de la restructuración societaria”.

La deuda suma 620 millones de euros al finalizar el mes de septiembre de 2016 y el ratio de apalancamiento se mantiene desahogado, de 1,4 veces el EBITDA.