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La Universidad de Jaén (UJA) ha sido distinguida con el VIII Premio Internacional Castillo de Canenade Investigación Oleícola “Luis Vañó” gracias a un trabajo científico centrado en la importancia de los compuestos fenólicos del aceite de oliva virgen extra (AOVE) y su impacto beneficioso sobre la microbiota intestinal y la salud humana.
La investigación, liderada por la catedrática Magdalena Martínez Cañamero y desarrollada por el grupo AGR-230 de la UJA, adscrito al Campus de Excelencia Internacional Agroalimentario (ceiA3), profundiza en el papel diferencial que desempeña el AOVE frente a otros aceites refinados gracias a la presencia de polifenoles y otros compuestos bioactivos.
El aceite de oliva virgen extra: alimento funcional en una dieta saludable
El estudio demuestra que estos compuestos ejercen una actividad antimicrobiana selectiva capaz de favorecer bacterias beneficiosas para el organismo e inhibir microorganismos asociados a procesos inflamatorios, reforzando así la consideración del aceite de oliva virgen extra como alimento funcional dentro de una dieta saludable.
Francisco Vañó, director general de Castillo de Canena, indica: “Este trabajo liderado por la profesora Magdalena Martínez Cañamero sobre los positivos efectos de los componentes minoritarios de los AOVEs y de los compuestos fenólicos en la microbiota intestinal añade nuevos e interesantes datos sobre los enormes beneficios que para nuestra salud comporta el consumo habitual de los zumos naturales de la aceituna. Estamos muy satisfechos con el hecho de que este trabajo, llevado a cabo por un grupo de investigadores de la Universidad de Jaén, se haya alzado con la VIII Edición del Premio”.
Por su parte, Rosa Vañó, directora comercial y de marketing de Castillo de Canena, destaca el compromiso sostenido de la compañía con la investigación y la comunidad científica, una apuesta que la firma mantiene desde hace más de quince años, y subraya: “Tras la fundación en 2010 del premio que lleva el nombre de nuestro padre, Luis Vañó, en Castillo de Canena seguimos invirtiendo en estimular y divulgar el conocimiento y la cultura del olivar y del aceite de oliva virgen extra con un profundo sentido de responsabilidad social. Nuestro compromiso con la comunidad universitaria y sus equipos de investigación es muy sólido y así lo venimos demostrando desde hace más de quince años”.
El jurado de esta octava edición ha estado presidido por el rector de la Universidad de Jaén, Nicolás Ruiz, e integrado por expertos internacionales de reconocido prestigio en olivicultura, nutrición y tecnología alimentaria.
El reconocimiento sitúa nuevamente a la Universidad de Jaén y al ecosistema científico andaluz en la vanguardia internacional de la investigación oleícola, en un contexto en el que la evidencia científica sobre los beneficios del AOVE resulta cada vez más estratégica para el posicionamiento global del sector.
Un premio de referencia internacional en investigación oleícola
Impulsado por Castillo de Canena en colaboración con la Universidad de Jaén y el UC Davis Olive Center de California —uno de los principales centros de investigación oleícola del mundo—, el premio reconoce trabajos científicos de alto impacto relacionados con la salud, la innovación, la sostenibilidad y la mejora de la calidad del aceite de oliva.
El galardón lleva el nombre de Luis Vañó, referente de la cultura del aceite de oliva en España, presidente y figura clave en la historia de Castillo de Canena, compañía marcada en su ADN por la innovación y la voluntad firme de aportar al AOVE y al olivar las herramientas necesarias para dotar al sector oleícola de los valores diferenciales que resultan imperativos para el desarrollo de la alimentación moderna.
Innovación que se traduce en un portfolio único en el sector, diseñado para que el consumidor pueda encontrar el AOVE que sublime sus experiencias gastronómicas en cada ocasión de consumo, y también en una apuesta única por la sostenibilidad, verdadera y certificada por terceros, lejos de planteamientos de greenwashing tan presentes en el marketing agroalimentario actual.
Por ello, Castillo de Canena ha incorporado el desarrollo tecnológico en cada uno de los procesos, desde la selección individualizada de las aceitunas mediante visión artificial hasta el riego a demanda gracias a sondas subterráneas, optimizando al máximo el consumo de agua, así como la independencia energética de toda la cadena de valor mediante plantas fotovoltaicas. En línea con estos ejes de innovación, era preciso incentivar investigaciones rigurosas en el campo de la olivicultura, origen de la creación de los premios.
Valor reputacional en el ecosistema agroalimentario y científico
De carácter bianual y con proyección internacional, el galardón distingue investigaciones desarrolladas por universidades y centros científicos de distintos países, consolidándose como una de las principales plataformas de reconocimiento a la transferencia de conocimiento y a la innovación aplicada al sector oleícola.
Además de su dotación económica de 6.000 euros, el premio posee un importante valor simbólico y reputacional dentro del ecosistema agroalimentario y científico.

