En concreto, la aerolínea hispano-británica redujo su beneficio hasta 27 millones de euros, frente a los 104 millones de ganancias que obtuvo en el mismo periodo del año anterior. Este descenso se ha producido por varios motivos, entre otros, la subida del precio del petróleo y el efecto divisa por la fortaleza del dólar frente a euro y libra. 


El impacto neto de los tipos de cambio en las transacciones fue nulo para el Grupo, mientras que el impacto de la conversión de divisas fue significativo. Los ingresos y gastos comunicados por el Grupo disminuyeron en 406 millones y 374 millones de euros, respectivamente, con un efecto neto adverso sobre el beneficio de las operaciones de 32 millones de euros.

Durante los tres primeros meses de 2017, la capacidad de IAG aumentó un 3,3%, registrándose incrementos en todas las regiones. Aer Lingus siguió creciendo en la región del Atlántico Norte, mientras que Vueling creció en España, reduciendo en parte su estacionalidad. British Airways lanzó nuevas rutas que incluyen Santiago de Chile y Oakland y canceló su ruta a Chengdú. Iberia siguió consolidando su capacidad en Europa, compensándolo con aumentos en las rutas de largo radio lanzadas en 2016, como Shanghái, Tokio y Johannesburgo. El coeficiente de ocupación mejoró 0,1 puntos, hasta el 79,0%.

Los ingresos de pasaje disminuyeron un 4,2% con respecto al mismo periodo del año pasado. Los ingresos unitarios de pasaje descendieron un 3,1% a tipos de cambio constantes debido a la reducción del yield, por el efecto de las fechas de la Semana Santa.

 Los ingresos unitarios disminuyeron un 7,2%. El efectivo se sitúo en 7.495 millones de euros, lo que supone un aumento de 1.067 millones de euros respecto al cierre del ejercicio 2016. La deuda neta ajustada mejoró 0,3 puntos hasta 1,5 veces.

Los gastos de personal descendieron un 6% frente al mismo periodo del año anterior. En base unitaria y a tipos de cambios constantes, los costes unitarios de personal mejoraron un 2,6% y los incentivos salariales se vieron compensados ampliamente por las iniciativas de mejora de la eficiencia completadas por todas las aerolíneas. El número medio de empleados aumentó un 1,5% en el conjunto del Grupo, mientras que la productividad mejoró un 1,8%, con incrementos en British Airways, Iberia y Aer Lingus.

Los gastos de combustible disminuyeron un 10,8%, con un descenso de los costes unitarios de combustible a tipos de cambio constantes del 16,1%, principalmente a consecuencia de los precios medios del combustible después de coberturas.

Los gastos de propiedad descendieron un 0,2% y, a tipos de cambio constantes, los gastos unitarios de propiedad crecieron un 0,1%. Los gastos de amortización disminuyeron con respecto al año pasado, cuando incluyeron la amortización acelerada de los Airbus A340-300 de Iberia.

Los gastos no operativos netos se situaron en 116 millones de euros en el trimestre, frente a 44 millones en 2016. Este incremento se debió a las mayores pérdidas no realizadas en la reevaluación de derivados no clasificados como de cobertura y cargos netos no realizados por conversión de moneda extranjera, compensados parcialmente por una reducción de 17 millones de euros en los costes de financiación netos.