
La pérdida de valor refugio que muchos analistas atribuían al dólar tras las erráticas políticas de Donald Trump y su deseo de un dólar débil no se ha cumplido cuando han comenzado los ataques a Irán. En estos dos días de mercados abiertos se ha revalorizado un 2% frente al euro que actualmente se mueve en los 1,1587 dólares frente a los 1,1814 que marcaba a cierre del pasado viernes.
Esta vuelta al dólar que no se había producido cuando el presidente estadounidense anunció los aranceles mundiales, se extiende al conjunto de monedas. Respecto a la libra esterlina, el billete verde se ha revalorizado el 1,62%, el 1,33% respecto al yen, y también ha ganado posiciones en relación con el dólar canadiense, australiano o neozelandés.
También las divisas emergentes muestran su debilidad frente al dólar estadounidense y peso mexicano baja el 2% en la semana, mientras que el real brasileño se deja solo el 0,34%.
La explicación que encuentran los expertos a esta nueva fortaleza del dólar estriba en el carácter energético de la actual crisis en donde Estados Unidos puede jugar un papel importante como principal exportador de crudo en los últimos años. Y, por supuesto, la marcha de capitales desde divisas tradicionalmente más débiles hacia activos o liquidez en dólares. En estos días no se aprecia entrada de dinero en la deuda pública estadounidense ya que, al igual de lo ocurrido con la europea está sometida a ventas. Así, la rentabilidad del bono a 10 años se mueve en el 4,107%, cuando el pasado viernes cerró en el 3,96%.
A la espera de la apertura de Wall Street este martes, el mercado de acciones estadounidense tuvo ayer un mejor comportamiento que el europeo. Así, el índice Dow Jones Industrial cerró con una pérdida del 0,15%, mientras que el S&P 500 logró termina con una ligerísima alza del 0,04%. Movimientos que contrastan con la caída del 1,61% del índice europeo Stoxx 600 que en día de hoy lleva un retroceso del 3,39%.

