La apertura de Wall Street se ha teñido de rojo tras el jarro de agua fría que ha supuesto la revisión a la baja del PIB trimestral. El Dow Jones ha amanecido con una caída del 0,04% hasta los 10.446 puntos, el Nasdaq descendía un 0,22% y el S&P 500 un 0,09% con unos inversores que se sienten defraudados por el negativo ajuste que se ha dado hoy al crecimiento de la economía estadounidense.
Justo antes de la apertura del parqué, el Departamento de Comercio publicó un dato trimestral de PIB que difería en 7 décimas al anunciado el 29 de octubre, desde el 3,5 % al 2,8 % final. Aún así, desde el Ejecutivo prefieren ver el lado rosa de este dato y dicen que el crecimiento de la economía viene impulsado por las exportaciones, el gasto público y las inversiones residenciales, y eso que el gasto familiar, principal pata de la recuperación, muestra más debilidad de la augurada.

También registró una disminución el precio de la vivienda que cayó más de lo previsto, un 9,36%, frente a los precios subyacentes o PCE que subieron un 1,3%.

Con respecto a los tradicionales datos semanales de ventas minoristas, hoy el ICSC-Goldman mostró una inmutabilidad del índice aunque, en comparación con el monto anual supuso un incremento del 3,3%.

En el apartado empresarial, Bank of Montreal ha llegado a un acuerdo franquicia para América del Norte de Diners Club a Citigroup, lo que le permitirá a BMO emitir en exclusiva las tarjetas de crédito en EE.UU. y Canadá. Aunque no se ha hecho público el precio de la venta, el adquisidor prevé embolsarse con la compra 1.000 millones de dólares en activos netos y 7.800 millones en transacciones con tarjetas. Hoy Citi cede un 0,35% en bolsa mientras que MBO sólo un 0,06%

El protagonista de la pasarela de resultados hoy es Hewlett-Packard tras desfilar con sus cuentas vestidas de las mejores galas. El fabricante de ordenadores registró un ascenso del 14% en su ganancia trimestral hasta embolsarse 2.400 millones de dólares gracias a su ala de servicios. Pero estos números parecen no haber gustado hoy a los accionistas que hacen bajar el valor un 1%.

Si hace poco General Motors anunciaba su intención de saldar deudas por el caso Opel, hoy ha comenzado por Alemania. Al gobierno de Angela Merkel GM le ha devuelto el último tramo del crédito puente que recibió para garantizar la supervivencia de la filial europea. Este martes, los inversores premian a la automovilística americana con subidas bursátiles del 1,64%