La Bolsa de Nueva York cerró en alza el martes, pese a un mal indicador inmobiliario y a un descenso del índice de confianza de los consumidores. El índice Dow Jones ganó 0,14% hasta los 13.778 puntos y el Nasdaq subió 0,58%. Este miércoles partirá desde los 2.683 puntos. El índice de confianza de los consumidores estadounidenses, calculado por el instituto privado de coyuntura Conference Board, bajó a 99,8 puntos, su nivel más bajo desde noviembre de 2005, frente 105,6 puntos en agosto. Mientras, en el sector inmobiliario, la reventa de viviendas en Estados Unidos bajó un 4,3% en agosto en relación a julio, hasta los 5,50 millones de unidades.
El índice ampliado Standard and Poor's 500 bajó por el contrario 0,03% (-0,51 punto) a 1.517,22 puntos. Wall Street había abierto en rojo, siguiendo la tendencia del lunes, pero después osciló cerca del equilibrio durante el resto de la sesión, pese a dos indicadores económicos negativos, logrando ganancias unos minutos antes del cierre. 'La magnitud del descenso (en la reventa de viviendas) no fue suficiente para afectar al mercado', explica Art Hogan, analista de la casa de corretajes Jefferies. En cuanto a la confianza de los consumidores, el analista subrayó que este índice es 'imposible de poner en perspectiva, porque se trata solamente de un estudio' de opinión. Por otra parte el repliegue de los precios de la energía estabilizó al mercado. En Nueva York, el barril de crudo descendió el martes por debajo de los 80 dólares el barril, casi 5 dólares menos que su récord de la semana pasada. La evolución de las tasas obligatorias fue contradictoria. El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años bajó a 4,614% contra 4,624% en la noche del lunes, y el de los títulos a 30 años subió a 4,886% contra 4,877%. El rendimiento de las obligaciones evoluciona en sentido opuesto a sus precios.