El beneficio neto de Unicaja alcanzó al cierre del tercer trimestre los 235,9 millones de euros, lo que representa un 20,2 por ciento menos respecto a la misma fecha del ejercicio anterior, dato en el que ha influido "notablemente" el aumento de las provisiones crediticias, de forma que el beneficio recurrente --sin beneficios ni dotaciones extraordinarias-- habría crecido un 12,5 por ciento. Según indicó la caja en su comunicación remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), entre los aspectos destacables de la evolución financiera de la entidad en el referido período, "y máxime en la situación económica actual", figura el control de la morosidad y de su cobertura, así como la mejora de la eficiencia y el aumento de la solvencia, lo que refleja la sólida posición de Unicaja ante la presente fase del ciclo económico.