El juez administrativo Rafael A. Epstein, encargado de dictaminar la conveniencia para el Estado de Nueva York de la compra de Energy East por parte de Iberdrola, considera relevante conocer si una hipotética oferta de compra sobre la eléctrica española es "inminente". En una nota remitida a las partes implicadas, el juez explica que en la audiencia celebrada el pasado 20 de marzo cobraron fuerza las conjeturas acerca de una posible adquisición de Iberdrola, y considera que esta cuestión no ha quedado del todo cerrada. Por este motivo, plantea dos cuestiones. La primera se refiere a que, en caso de que se apruebe la compra de Energy East, los activos adquiridos se verán sometidos a posibles futuras desinversiones sobre las que no puede adelantarse nada por el momento.
"Estas posibles transacciones no se limitarían a una oferta hostil sobre Iberdrola, sino que podrían incluir, por ejemplo, la desinversión voluntaria por parte de Iberdrola de activos de Energy East en su totalidad o en parte", indica el magistrado. Por este motivo, se pregunta si la aprobación de la compra limitará la autoridad de los reguladores sobre Energy East en futuras operaciones, y si esta eventual merma tendrá implicaciones para el interés público. Para Epstein, estas cuestiones son "esenciales" en el caso, que debe ser resuelto por el consejo de la Public Service Commission (PSC), el organismo encargado de la aprobación regulatoria de este tipo de operaciones en Nueva York. Junto, a esto, destaca la importancia de conocer hasta qué punto una posible operación sobre Iberdrola es "inminente". "El objetivo de cualquier argumento adicional que se presente sobre este asunto debería consistir en poner al día la información", señala. De hecho, el magistrado advierte de que buena parte de las discusiones planteadas en las audiciencias del 20 de marzo podrían quedar sin efecto si no se demuestra que una operación sobre Iberdrola es inminente. Proceso de aprobación Como parte del proceso de aprobación de la compra de Energy East, el juez Epstein celebró entre el 17 y el 20 de marzo audiencias con las partes, en las que participaron asociaciones, particulares y sociedades de distinta índole relacionadas con el sector eléctrico neoyorquino. Según el calendario previsto, los comentarios posteriores a las audiencias se realizarán hasta el 25 de abril. Durante las audiencias, Iberdrola se mostró dispuesta a hacer concesiones para lograr el visto bueno de la PSC a la compra de Energy East, entre ellas la de vender toda la actividad de generación en este Estado, salvo la relacionada con proyectos eólicos. Hasta el momento, los técnicos de la PSC se han mostrado reticentes con la operación, y llegaron a pedir un aplazamiento indefinido del proceso hasta que se aclare el futuro de la eléctrica. A falta de un acuerdo entre los técnicos y los abogados de Iberdrola, el tribunal administrativo deberá elaborar un informe sobre el que los cinco miembros del consejo de la PSC adoptarán su decisión final. La aprobación por parte del regulador neoyorquino es el último escollo regulatorio para la adquisición de Energy East, valorada en 6.400 millones de euros --3.400 millones de activos y otros 3.000 millones de deuda--.