Me inicié en el mundo del trading muy joven, entre otras cosas, por la gran curiosidad que me generaban los mercados financieros, la psicología especulativa y la economía, siendo mucho más complejo que todo lo estudiado y analizado en el mundo económico hasta dicha fecha. En mi proceso de aprendizaje inicial jamás imaginé que el trading llegara a ser una disciplina fascinante en la que la estrategia y la probabilidad tienen sin lugar a dudas mayor importancia que las finanzas puras y la predicción.

Una de las inquietudes del inversor novel consiste en buscar ideas de líderes de opinión para replicarlas con la esperanza de ganar dinero fácil. La bolsa no consiste en buscar ganancias rápidas, ni tampoco en tratar de adivinar que sucederá en las próximas sesiones. Mi trabajo como trader profesional consiste en valorar mediante el análisis las probabilidades que tengo de acertar en mi operación con el propósito de cortar la pérdida si me equivoco y tratar de ilimitar la ganancia si acierto. La probabilidad me hace ver si verdaderamente me interesa realizar una operación y pienso en los gráficos como flujos emocionales representados visualmente con los que puedo capitalizarme en base a emociones como la euforia y el pánico.

La probabilidad hace que considere el análisis y la estrategia me obliga a llevar a cabo mi plan de trading con el propósito de maximizar las ganancias y ser absolutamente consistente en mi operativa. Tradicionalmente se hablaba de ratios rentabilidad/riesgo 2/1, es decir ganar 2€ por cada 1€ de riesgo. Estos sistemas permiten obtener ganancias con un 40% de aciertos, es decir 8€ ganados por 6€ perdidos de cada 10 trades.

Sabiendo que la probabilidad me hace ser determinante en el análisis y que los ratios riesgo/recompensa más que el ratio de acierto, me hace ser consistentes en el trading, busco patrones para plantear una estrategia que me ayude por un lado a mejorar la probabilidad y con ello mejorar el ratio de acierto y por otro lado, maximizar los ratios riesgo/recompensa. Como ven, mi postura se aleja mucho del convencionalismo basado en la predicción, ilusoria en parte de entender que el saber nos dará dinero, pues absolutamente nadie sabe qué sucederá en la parte derecha del gráfico.



Mediante el análisis busco la sencillez del precio. En el ejemplo, busco el canal alcista del SP500 trazando una línea de tendencia y una paralela capturada en el primer pico. Posteriormente trazo una línea en los máximos crecientes para controlar la aceleración y representar gráficamente una posible figura chartista conocida como cuña ascendente que tiene implicaciones bajistas. El patrón chartista refleja un estado anímico alcista pero con muchas dificultades. Los alcistas siguen manifestando gráficamente sus ganas, cierto. Pero la pérdida de aceleración en las pautas impulsivas manifiesta una etapa de distribución. Es cierto que una de las premisas que nos exige el mercado consiste en comprar fortaleza, pero también es cierto que la probabilidad de romper un rango lateral es escueta, puesto que todas las resistencias se rompen únicamente en un punto, por lo tanto, volviendo a la probabilidad, si buscamos ruptura de resistencia, probablemente nos descapitalicemos la mayoría de las veces reduciendo nuestro ratio de acierto y produciendo un desgaste emocional que nos impida estar en el mercado en el que sí sería el momento adecuado.
Partiendo de este patrón, buscaré posicionarme a corto en el choque contra la resistencia, entendiendo que como mínimo los bajistas opondrán suficiente resistencia como para darme beneficio que convertiré en un Stop Break Even.



La decisión está tomada, ahora toca ser perseverante y buscar la mejor ejecución. Siempre se ha dicho que la ganancia está en la tendencia y que el largo plazo nos da las mejores rentabilidades. Podemos decir también que la teoría de carteras define riesgo como volatilidad, por lo tanto, si queremos maximizar nuestro ratio riesgo/recompensa, podríamos buscar baja volatilidad, es decir, escala temporal inferior y elevada rentabilidad, es decir buscar escala temporal superior.

Siguiendo el esquema del S&P500, busco una operación en gráfico de 5 minutos. No trato de buscar un patrón en 5 minutos, ya que entiendo que el análisis técnico implica analizar los flujos emocionales de los inversores y en 5 minutos, poco podemos analizar. El gráfico semanal me marca nivel clave y busco sucesos en 5 minutos que me inviten a buscar un patrón en un nivel clave. Los 1.520 se convierten en mi referencia visual y buscaré una pérdida de la línea de soporte diagonal para buscar posiciones cortas. En caso de entrar en una posición bajista colocaré un Stop Loss, 2 puntos por encima del precio de entrada, de este modo me aseguraré perder 2 puntos del futuro del SP por contrato.




Con el Money Management calcularé el tamaño de mi posición. Para un riesgo de 200USD podríamos vender 2 contratos del mini SP. Pero la estrategia está incompleta, he gestionado la pérdida, ahora me corresponde gestionar la ganancia. Hay muchas formas de hacerlo, pero una vez tengo ganancias me gusta asegurar mi capital, con el Stop Break Even y posteriormente incrementar mi ratio de rentabilidad/riesgo, buscando las salidas en escala temporal superior. Una vez esté corta en el futuro del SP y el mercado me dé la oportunidad de tener beneficios, ejecutaré el Stop Break Even de los dos contratos y saldré de mi posición con dos sistemas. El primero; un SAR 30 minutos. Y el segundo; un SAR en gráfico diario.

Ahora la estrategia está planteada y mi plan de trading encima de la mesa. Mi convicción me llevará a ejecutar el plan de trading y evitará las decisiones impulsivas causadas por la falta de un plan de acción. Esta es la gran sensación de mi profesión, tener la certeza de que gane o pierda dinero seguiré en el mercado ya que la consistencia se logra con la disciplina y la disciplina con un plan de trading esquematizado a diario.