El grupo petrolero francés Total anunció hoy el inicio de las obras para la construcción de dos nuevas unidades en su refinería británica de Lindsey, que supondrá una inversión de 300 millones de euros. El proyecto de extensión del complejo, que debe entrar en funcionamiento en 2009, contempla una planta de des-sulfuración de una capacidad de un millón de toneladas al año y otra de producción de hidrógeno, necesario para la primera, explicó Total en un comunicado. Esas obras, en las que trabajarán hasta 600 personas, permitirán aumentar la producción de gasóleo con bajo contenido en azufre, cuya demanda aumenta de forma regular, y "mejorar sustancialmente" las instalaciones de Lindsey para tratar crudo con azufre.