El director del FMI aseguró que "algunos países están en un punto crítico", después de presentar un informe que subraya que muchos gobiernos deberán ajustar su política económica en respuesta a la subida de precios. El encarecimiento de los alimentos y los combustibles afecta más a los países pobres, dependientes de las importaciones y con problemas en su balanza de pagos, explica el FMI en un informe divulgado hoy. "Si los precios de los alimentos siguen subiendo y los del petróleo se mantienen donde están, algunos gobiernos ya no podrán alimentar a sus pueblos y, al mismo tiempo, mantener la estabilidad de sus economías", ha señalado el funcionario. El problema que encaran la "comunidad internacional" y los países de ingresos bajos y medios, según Strauss Khan, es "asegurar los suministros adecuados de alimentos al tiempo que se preserven los beneficios de reducción de la pobreza obtenidos en años recientes por el crecimiento más rápido, la inflación baja, y mejores posiciones de presupuesto y balanza de pagos".