Siemens Gamesa es una de las compañías que peor lo está pasando en el último mes. Desde que el pasado 27 de julio publicara sus primeros resultados trimestrales tras su fusión, sus acciones se han llegado a dejar hasta una tercera parte de su capitalización,  arrastrado por la decepción de unas cifras inferiores a las que el consenso había esperado. Tampoco le han sentado bien las cuentas a su rival, la danesa Vestas. ¿Habría que esperar un comportamiento similar en bolsa?

El día que la antigua Gamesa publicó sus cuentas sus acciones se desplomaron más de un 14%. En una semana la empresa había perdido una tecera parte de su valor en bolsa y se había enfrentado a una auténtica cascada de rebaja de recomendaciones y precios objetivos de muchas de las firmas de análisis que siguen el valor.

Detrás de este desplome, los malos datos de la unidad de negocio que se encarga del mercado indio, que lleva meses parado a la espera de la reforma de esta industria por parte del gobierno del país. Una paralización que podría parar en los próximos meses pero que ha pesado, y mucho, sobre la mente de los inversores de todo el mundo.

No ha sido un buen año, no obstante, para estas compañías, que ya había sufrido en sus propias carnes la decisión de Donald Trump, el presidente de  Estados Unidos, de sacar a su país del Tratado de París para la reducción de emisiones. Tampoco ayuda a la industria de las renovables un entorno de bajos precios del petróleo, que hacen menos atractiva la inversión en energías limpias.

Menos de un mes después, Vestas publica sus cuentas que vuelven a decepcionar al mercado y han llevado a la acción a perder en la jornada del jueves hasta un 7%.  La caída de los ingresos se ha producido por el aumento de la presión de los precios en los mercados que están presentes. Y eso, probablemente, es lo que está pesando en el ánimo de los inversores también en Gamesa, el aumento de la competencia y el cambio de sistema de tarifas en muchos mercados.  ¿Implicará esto una caída en las acciones de Vestas similar a las de su rival?

Mucho tendría que castigar al mercado para que Vestas se pusiera en bolsa al nivel de Gamesa. Y eso que históricamente, tal y como se puede ver en los gráficos su evolución ha sido prácticamente simétrica, salvo en ocasiones en las que trascendían problemas propios. En lo que va de año, Vestas sube algo más de un 20% en bolsa, frente a las caídas de más de un 20% de Siemens Gamesa. Un porcentaje similar en doce meses.

 

Siemens Gamesa

 

Pero, ¿cómo lo ven los expertos?

En estos momentos, la perspectiva sobre Vestas es más positiva que sobre la empresa germano alemana. Un 35% de los analistas que siguen Gamesa apuetan por comprar, un 59% por las ventas y un 6% optan por mantener. Eso sí, el precio objetivo de 18 euros le daría un potencial al valor de un 40% desde los niveles actuales.

Hay expertos que opinan que los inversores deberían esperar a que la empresa publique su nuevo plan estratégico en noviembre, ya que este acontecimiento podría servir de catalizador para el valor.

En el caso de Vestas, un 64% de las firmas que siguen su evolución optan por las compras, un 14% por mantener y un 23% por las ventas.  Su potencial, en función del precio objetivo del consenso, le daría un recorrido de un 11% desde los niveles actuales. Eso sí, habrá que ver si las cuentas presentadas el jueves tienen el mismo efecto entre los analistas que sobre Gamesa, ya que en cuestión de una semana sufrió un auténtico aluvión de rebajas.

Los Indicadores Premium de Estrategias de Inversión sitúan a Siemens Gamesa en fase de consolidación, al otorgarle 5,5 puntos de los 10 posibles.

 

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