La actividad en el sector de Private Equity (PE) ha vuelto a la normalidad gracias a que el número de desinversiones completadas en 2010 y la rentabilidad de dichas operaciones ha crecido con respecto a los dos años anteriores. Así se desprende de la sexta edición del estudio de Ernst & Young, Return to Warmers Waters.
 How do private equity investors create value, que analiza las operaciones de desinversión realizadas por el sector en el último año y que, en el momento de la inversión, el valor de la compañía (Enterprise Value - EV) era superior a los 150 millones de euros.

En palabras de Raúl Vázquez, socio director del área de Transacciones de Ernst & Young España, “teniendo en cuenta el entorno económico incierto en el que nos hemos movido, el sector de Private Equity ha sido capaz de cerrar buenas operaciones durante 2010, principalmente en el mercado secundario y, también, con una fuerte presencia, por primera vez en los últimos tres años, de salidas a bolsa (OPV)”, asegura.

Desinversiones completadas durante 2010

Los fondos de PE europeos registraron 57 desinversiones durante 2010, cifra muy superior a la de los dos años anteriores, en los que sólo se registraron alrededor de 30 desinversiones por ejercicio. Uno de los factores clave de este crecimiento ha sido el incremento de salidas a través de Ofertas Públicas de Venta (OPVs), dado que durante este período se llevaron a cabo 11 desinversiones vía OPV en toda Europa, el valor más alto registrado desde 2006. Además, las empresas cuya desinversión se ha materializado a través de OPV representaban algunas de las mayores inversiones del portfolio del Private Equity, representando el 19% de las salidas por número, pero el 56% por valor EV de entrada.

“El año 2010 ha sido muy relevante en cuanto a este tipo de operaciones de desinversión. El valor de entrada correspondiente a las desinversiones a través de OPVs en 2010 fue de algo más de 2.500 millones de dólares de media, lo que casi duplica el pico máximo registrado en 2007. Estos datos demuestran que el mercado bursátil juega un papel determinante en la materialización de las desinversiones de grandes compañías que están en la cartera de los Private Equity”, comenta Vázquez.

Otro factor clave en el incremento de las desinversiones en 2010 ha sido el protagonismo que ha recobrado el mercado secundario. Sin embargo, a pesar de la mejora experimentada en 2010, la difícil situación económica de los últimos tres años ha propiciado un envejecimiento de los portfolios de PE (4,2 años de media en diciembre 2010). El menor volumen de compradores industriales en el mercado del Fusiones y Adquisiciones ha supuesto una dificultad añadida para la recuperación del sector. Hasta que este tipo de compradores no vuelva a invertir al mismo nivel que lo ha hecho históricamente no podremos hablar de una recuperación completa.

Mayor rentabilidad

En cuanto al retorno obtenido en las operaciones de 2010, los datos del informe demuestran que han sido positivos, siendo el principal factor de dicha rentabilidad el crecimiento del EBITDA a través de la implantación en la participada de medidas para mejorar la operativa, en detrimento del crecimiento inorgánico a través de nuevas adquisiciones o compras apalancadas.
“En el marco de los avances obtenidos en la gestión operativa del negocio, lo más llamativo del informe es que el crecimiento orgánico de los ingresos es el elemento que más contribuye a la rentabilidad de la inversión, representando un 46% del aumento del beneficio de las compañías europeas participadas por los Private Equity durante el periodo analizado de seis años”, comenta Vázquez.

La importancia de trabajar con el equipo directivo

El informe muestra que la sustitución del equipo directivo de la compañía adquirida durante el periodo de la inversión alarga hasta 1,6 años de media el tiempo que dicho activo se mantiene en el cartera del PE y, a la vez, reduce la rentabilidad entre un 10% y un 40% dependiendo del tipo de operación y el país donde se produzca. Equivocarse en la elección del equipo gestor en la fase inicial de la inversión puede resultar muy caro para la rentabilidad de la misma, especialmente en la actual situación económica en la que nos encontramos. El estudio también refleja que las empresas de capital riesgo fomentan que el equipo directivo trabaje conjuntamente con sus socios operativos para potenciar la evolución positiva del negocio.
“Es alentador ver que los factores del crecimiento orgánico del negocio han funcionado a pesar de la inestabilidad actual de los mercados. Los fondos de capital riesgo han demostrado su capacidad para capear el temporal en sus participadas a través de una colaboración más estrecha con la empresa y su equipo directivo, con el objetivo de obtener mayores retornos”, añade Vázquez.

Perspectivas de futuro inciertas

“A pesar de que el número de desinversiones ha aumentado, la actual incertidumbre económica –con la amenaza de otra segunda recesión y la inestabilidad de los mercados– puede poner en riesgo la mejoría obtenida durante 2010”. Las empresas todavía no han recuperado el nivel de actividad de M&A registrado antes de la crisis a pesar de haber acumulado unos niveles de liquidez significativos. Sin embargo, los fondos de PE han demostrado que una participación activa en la gestión de las empresas en las que invierten genera negocios más rentables y fuertes”, concluye Vázquez.